Opinión

No digas que fue un sueño

26/12/2018

Esta mañana, en el desayuno, disfruté con mi ritual matinal de casi todos los días. Abrí CANARIAS7 por las páginas de deportes -nada comparable a la edición de papel- y analicé la clasificación de Primera División saboreando un café con leche, un placer de dioses.

Las Palmas lucha en la zona baja de la tabla por la permanencia en la mejor liga del mundo. Se vendió que teníamos la mejor plantilla de la historia, o al menos la más cara. Un equipo para salvarnos con comodidad e incluso coquetear con la zona europea. Pero la realidad es bien diferente y la competencia enorme, con conjuntos plagados de estrellas y armados hasta los dientes, fruto del dinero de una Liga cada vez más enfocada al negocio puro y duro.

Nos está costando más de la cuenta, pero confío en las posibilidades del equipillo: «Nos salvamos seguro», pienso. «Nos va a costar pero lo vamos a conseguir», me convenzo.

Repaso el último once amarillo: Chichizola bajo palos, defensa para David Simón, Pedro Bigas, Gálvez y Borja, en el centro, Aquilani, Samper, Tana y Momo y arriba Jonathan Viera con Calleri. «Me gustaba más la plantilla del año pasado, aunque tenemos un buen equipo y además con cinco canteranos en el once», reflexiono. En el banquillo; Hernán Toledo, Halilovic, David García, Ximo Navarro... empate (1-1) con el Valencia en la Copa del Rey.

En ese momento me despierto sobresaltado: ¡Era un sueño! No estamos en Primera División y lo que es peor, no reconozco a esta UD, que se arrastra como un alma en pena por Segunda A, dOnde un día sí y el otro también, nos pintan la cara de mala manera. Te sigo queriendo, claro que sí, pero por momentos la nostalgia me acongoja. Y exclamo: «¡Si no estábamos tan mal!».

¡Cómo te echamos de menos Yoni! Tu fútbol de barrio, la confianza y ambición hasta en los rondos y la alegría desbordante que nos transmites. El día que te despediste tuve la impresión que algo se quebraba. La magia del fútbol canario se vendió a la China por un buen puñado de millones para el jugador y las arcas del club.

«Desde el club se decidió cambiar casi completamente la plantilla y la estrategia deportiva, como si todo lo anterior no sirviera para nada. Pero todas las promesas han quedado en agua de borrajas»

No te reprochamos nada. Estabas ante la oportunidad dorada. Resolver la vida de tu familia y de los que están por venir, pero te extrañamos. Aún no hace un año pero me parece un siglo.

Majo y limpio. Desde el club se decidió cambiar casi completamente la plantilla y la estrategia deportiva, como si todo lo anterior no sirviera para nada. La promesa de canteranos, de juego bonito y de un proyecto a largo plazo quedó en agua de borrajas. Una huida hacia adelante en pos de un ascenso innegociable y urgente.

Se despidió a la anterior dirección deportiva para encomendar un proyecto ganador a Toni Otero, con Juanito y Branko como guardia pretoriana del presidente y confeccionar una plantilla a golpe de talonario. La Segunda más cara de la categoría y se echó el resto por traer a un entrenador de caché y experimentado como Manolo Jiménez, que acabó destituido con el equipo metido en zona noble y de manera precipitada.

Llegó Paco Herrera y todo ha ido a peor. Una pesadilla. Confiamos en que se haga autocrítica y se tomen las medidas necesarias para que la UD Las Palmas no se siga empobreciendo y alejando del equipo que muchos tenemos en mente. Con sus defectos y virtudes.

A ti te seguiremos esperando, Jonathan Viera, confiemos que en Primera y no en Segunda B. No tardes mucho por favor.