Del director

Más tender la mano y menos apretar

06/12/2019

Misión cumplida. No es que Ángel Víctor Torres, presidente de Canarias, fuese ayer en Madrid como el césar del latinajo, que vino, vio y venció en su primer foro en la capital de España, pero lo cierto es que superó con nota el examen. Y puso una primera piedra importante para que en la Villa y Corte empiecen a asumir -sobre todo en los medios de comunicación- que en el PSOE hay más barones y que el mundo territorial no empieza en Garcia Page y acaba en Lambán.

«En Madrid empiezan a ver que el peso territorial del PSOE no pasa solo por Page y Lambán»

Los hados se conjuraron para que el interés de la conferencia creciera exponencialmente en las últimas horas. Así, Torres venía bien para confirmar que un Gobierno de izquierdas es viable y que es necesario salir del limbo político que supone un Ejecutivo en funciones. Y también había expectación por escuchar a José Luis Ábalos, número dos socialista y negociador del pacto de investidura, sobre los límites al diálogo con los independentistas catalanes. En ese punto, Ábalos dio por seguro que habrá un tercer encuentro con ERC, mientras que Torres dio por bueno lo dicho un día antes por Pedro Sánchez: el límite al pacto lo marca la Constitución. Esa Constitución que permite ser cambiada, como apuntó en los corrillos previos a la conferencia un asistente.

De lo dicho por Torres, sobresale el mensaje, refrendado también por Ábalos, de que siempre es mejor tender la mano que apretar. Eso ha permitido hasta la fecha ir desatascando asuntos como las entregas a cuenta, el convenio de carreteras y otras asignaturas que empezaron a suspenderse cuando Fernando Clavijo y CC decidieron usar el enfrentamiento como tabla de salvación electoral.

Respecto a los asistentes, el éxito de convocatoria fue incuestionable. En cantidad y en peso específico. Entrando en materia, fue de lo más significativo ver a los máximos representantes de los partidos que conforman, junto al PSOE, el Pacto de las Flores. Faltó Noemí Santana por aquello de su reciente maternidad pero allí estaba Victoria Rosell para cubrir el hueco y hacer votos por el acuerdo nacional. Hubo comentarios más o menos benévolos sobre la ausencia de Ana Oramas pero es verdad que tiene asuntos personales que la tienen ocupada. Y por allí estaba Manuel Fajardo, que no paraba de recibir felicitaciones por su reciente elección como secretario de la Mesa del Senado. Por sus manos pasarán los asuntos que integran la hoja de ruta de la legislatura, pero eso solo en caso de que haya investidura.