A cara descubierta

Más Europa al fin

29/05/2020

Silvia Fernández

Europa parece por fin estar dispuesta a a ser aquello para lo que nació y convertirse en una autentica unión de países. El plan de recuperación presentado ayer y encabezado por Alemania y Francia beneficia especialmente a los países del sur de Europa: España e Italia, los más castigados por la pandemia del coronavirus y trata de conjugar las pretensiones de las dos partes del debate. De un lado, contempla un paquete de 500.000 millones de euros en subvenciones a fondo perdido, como querían los países del mediterráneo, y de otro, incluye, otros 250.000 euros en préstamos que era la exigencia de los países del norte, como Austria y Suecia, que se niegan a dar un cheque en blanco a los países del sur (no vaya a ser que luego no hagan frente a sus compromisos de pago y sea Europa -y ellos- la que deba hacer frente al abono de esa deuda).

Ahora queda un gran trabajo por delante para ser aprobado por los 27 el próximo 19 de junio y que además se haga con celeridad. Puede ser que sufra retoques y modificaciones, algunas incluso de calado, pero la base del plan no se va a modificar. El eje franco-alemán y la firme convicción de Angela Merkel de que de esta crisis solo podrá salir Europa si todos los países están unidos y actúan de forma coordinada, contribuirán a ello. Al final va a ser cierto eso de que el coronavirus va a tener consecuencias positivas, que nos va a cambiar y que saldremos reforzados, al menos en el ámbito europeo.

Aquí dentro, en España, la historia es diferente. Lejos de más unión y consenso para intentar sacar al país de la crisis económica que se está gestando y para aliviar la situación de muchos españoles (compatriotas como le gusta decir al Gobierno), la crispación, la distancia y las diferencias son cada vez mayores. La escena vivida ayer en el Congreso de los Diputados con Cayetana Álvarez de Toledo diciéndole a Pablo Iglesias que «era hijo de un terrorista) no tiene nombre.

La estrategia de la descalificación, el insulto y la falta de respeto en la que están instalados los partidos políticos españoles es lamentable y no es compartida por los ciudadanos. Lo de ayer fue penoso máxime si tenemos en cuenta que era el primer día de los diez de luto decretados por el Gobierno para rendir homenaje a los fallecidos por el coronavirus.