Ultramar

Mapas con futuro

23/07/2018

Santa Cruz de Tenerife acogió hace unos días la segunda edición del Mercado de las Artes Performativas del Atlántico Sur (Mapas), una iniciativa que muestra las artes escénicas y musicales del sur de Europa, África y Latinoamérica y atrae hasta la capital tinerfeña a responsables de programación de teatro, festivales y espacios culturales de todo el mundo. En suma, un encuentro en el que se sellan intercambios, acuerdos, negocios y se difunde, por encima de todo, cultura.

«Un proyecto que coloca a las islas en el camino de ser referente de los mercados culturales emergentes»

En esta ocasión Mapas, una propuesta inédita en estos lares, experimentó un crecimiento exponencial con respecto al año anterior y atrajo a 140 programadores de 40 países y a 164 agrupaciones artísticas y musicales de 29 nacionalidades diferentes y computó un total de 3.500 reuniones de negocio, al margen de que ofreció hasta 58 espectáculos, con entrada gratuita, que colmataron los doce recintos repartidos por toda la ciudad y en los que los asistentes pudieron contemplar lo más granado del teatro latinoamericano, sorprenderse de la pujanza creativa africana, admirar el arte de algún que otro premio Max español y recrearse con la creación insular que tuvo la oportunidad de enseñar a gestores y programadores de los cinco continentes su buen hacer. De los réditos económicos solo decir que el año pasado, con números sustancialmente menores a los de esta edición, el impacto en la economía local, en cifras absolutas, alcanzó los 5,3 millones de euros, lo que habla, bien a las claras, de la vigencia y pujanza de la industria cultural.

Este Mercado de las Artes Performativas del Atlántico Sur, organizado por el Cabildo de Tenerife, la productora grancanaria Unahoramenos y Circulart, ha sido una clara puesta en valor de nuestra condición de plataforma para conexiones internacionales. Hasta aquí vino gente desde Corea, Emiratos Árabes, Etiopía, otro sinfín de países africanos, de América del norte y del sur y de Europa toda. Un mapa a seguir que coloca a estas islas en el camino de poder ser referente de los mercados culturales emergentes.

No es baladí el asunto. En palabras de Martin Hopenhayn, citado estos días por Octavio Arbeláez, uno de los directores de Mapas, junto con Mario Vega y José Luis Rivero, la industria cultural se está convirtiendo «en el sector estratégico de la competitividad, el empleo, la construcción de consensos, el modo de hacer política y la circulación de la información y los conocimientos».

Y sobre todo, Mapas, además de permitir gozar a la ciudadanía, que ya es mucho, y del rédito económico que genera, pecuniariamente hablando, es proyecto para perdurar, no una simple oferta que aparece y desaparece en función de las coyunturas. Algo de lo que merece aprenderse para tenerlo como de obligado cumplimiento en cualquier diseño de política cultural, también, por supuesto, en Gran Canaria.