Macron y los insumisos

Para entendernos, los de Iglesias tendrán que apoyar a Albert Rivera

Francisco Suárez Álamo
FRANCISCO SUÁREZ ÁLAMO

El nombre de un partido sirve en ocasiones para definirlo pero también hay otras en que cualquier parecido es pura coincidencia. Entre los primeros, es evidente que estaría el Partido Socialista. O al menos lo estuvo. En cuanto al Partido Popular, si llegase mañana un alienígena, tendría motivos para preguntar, solo conociendo la denominación, si el PP es de derechas o de izquierda. Lo de Vox ya es para nota y otros, sin embargo, no dejan lugar a la duda:PNV, ERC, Teruel Existe, Soria Ya!... Curioso, por cierto, que nacionalistas y provincialistas sean mucho más directos y se definan ya desde el momento en que se bautizan.

En Francia vale la pena echar un vistazo a las denominaciones de los partidos que concurrieron a la primera vuelta de las presidenciales y sus resultados. Llama la atención la derrota estrepitosa de los socialistas 'clásicos', con Anne Hidalgo al frente, pero no es menos cierto que ese socialismo de toda la vida en Francia lleva de capa caída en realidad desde que Miterrand pasó a mejor vida -y mira que vivía bien el hombre en su estadío terrenal-.

Al frente del recuento de votos ha quedado a Macron con su La República en Marcha, un partido que tuvo que conformar a partir de sí mismo, con un nombre que lo mismo vale para el centro que para la izquierda, la derecha e incluso los que se crean fuera del sistema. El segundo puesto, con Marine Le Pen al frente, es para Reagrupamiento Nacional, que esconde los ajustes que tuvo que hacer cuando rompió amarras con su propio padre. Tercero quedó Jean-Luc Melenchon con su Francia Insumisa, que sería lo más parecido a Podemos en sus inicios pero que resulta curioso porque ¿se imaginan que al frente de la República esté alguien que propugna la insumisión? Una contradicción en sí misma como principio político, y más teniendo en cuenta los amplios poderes que maneja el presidente del sistema político galo. La otra ultraderecha en liza, con Zemmour a la cabeza, está agrupada bajo el nombre de Reconquista, que nos trae a la memoria la expulsión de los foráneos, y cierra el quinteto Los Republicanos, el partido conservador que presentaba a Valérie Pécresse.

A tenor de los resultados de la primera vuelta, la victoria de Macron pasaría básicamente por el apoyo de los partidarios de Mélenchon, esto es, los insumisos haciendo presidente al tipo de La República en Marcha: para entendernos, los de Pablo Iglesias apoyando a lo más parecido a Albert Rivera. Para que luego digan que no es verdad eso de que la política hace extraños compañeros de cama.