Del director

Lo que se dijo entonces y el agujero real

20/02/2020

La realidad se acaba imponiendo. Los números se conocieron ayer y confirman lo que desde el minuto uno de la actual legislatura fue avisando el Gobierno de Canarias presidido por Ángel Víctor Torres: la rebaja fiscal aprobada por Fernando Clavijo en el tramo final de su mandato iba a suponer una importante merma en los ingresos tributarios, con el añadido de que costaba encontrar el efecto de estímulo al consumo y a la actividad económica en general. Y si a eso le añadíamos una serie de medidas gubernamentales la mar de generosas tomadas en el último momento y referidas a mejoras en la situación del personal público, pero sin la debida cobertura presupuestaria, pues el cuadro resultante era tan previsible como inevitable: un roto en las cuentas autonómicas, un agujero o como cada uno prefiera llamarlo.

Todo esto conviene refrescarlo ahora porque en aquellos primeros meses de legislatura se escribieron ríos de tinta que corren el riesgo de haberse secado con la calima de la actualidad. Fue entonces cuando desde las filas de Coalición Canaria se acusó al Pacto de las Flores de estar engañando a la ciudadanía para preparar una subida fiscal demoledora. Nos iban a meter la mano en el bolsillo de todos los canarios y para eso se estaban inventado que había un agujero en las cuentas. Fue lo que pregonaron sobre todo Rosa Dávila, consejera de Hacienda con CC y ahora recolocada en la Mesa del Parlamento, y el propio Fernando Clavijo, que iba a quedarse los cuatro años en el Parlamento de Canarias y que a las primeras de cambio incumplió su palabra porque echaba de menos el aforamiento. Ahora que Clavijo se pasea por pueblos y ciudades de Canarias buscando apoyos para ser el líder del partido y contribuir a la culminación del expediente para la beatificación de Ana Oramas como mártir en defensa de los intereses de Canarias, no está de más que el expresidente explique a los alcaldes con los que se está viendo cómo iban a quedar de mermados sus ingresos por los impuestos del REF por obra y gracia de aquella rebaja. Y cómo la revisión fiscal incluida en los presupuestos autonómicos está orientada precisamente a garantizar mejores servicios públicos. Ese Clavijo que tanto pregonó que la prioridad era dejar que el mercado funcionase solo y que el poder político debía estimular esa actividad, también debería explicar dónde quedó aquello de que con la rebaja fiscal se iba a consolidar el crecimiento... por no hablar de que con el Fondo de Desarrollo de Canarias iba a contribuir a la diversificación productiva.