Primera plana

Lo que pensará Antona

16/03/2019

Algún día habrá que preguntarle a Asier Antona qué hace para evitar las excentricidades y giros a la derecha. Mientras la campaña electoral se acalora a machamartillo en Madrid y provincias del interior con el tema de la inmigración, la bandera y el jaleo patriótico, Antona en las islas va haciendo su propio discurso con dosis de moderación. Sabe que Pablo Casado tiene su línea, en plena competencia con Ciudadanos y Vox, las derechas mesetarias, mientras que su recorrido en Canarias es otro. El estilado en un territorio alejado donde el asunto catalán se ve de lejos y en el que en plena Transición los isleños votaban a UCD sin mayores miramientos, era lo que tocaba. Sabe que el reto estriba en relucir aquella sonrisa de Adolfo Suárez y no en opinar sobre la medida de la enseña que debe presidir la plaza de Colón en Madrid.

Por otro lado, tiene que confeccionar unas listas al Parlamento que le sean fieles. Algunos aún se resisten en asumir que lidera el PP desde la marcha sobrevenida de José Manuel Soria implicado por los cuatro costados en los papeles de Panamá. Entonces Soria, para aferrarse al Ministerio, llegó a mentir a los medios de comunicación al tiempo que se iba conociendo los documentos que afectaban a su hermano y familia. Un episodio, el de la caída de Soria, que recuerda más a José María Aznar en La Moncloa cuando gestionó igual de mal ante la opinión pública los atentados del 11M que a un partido de centroderecha en una democracia madura.

Antona ha resistido la acción judicial que Enrique Hernández Bento emprendió contra la que fue su formación y la salida, que era más que previsible, de Águeda Montelongo en Fuerteventura. Por no mentar el desplante que padeció por parte de Cristina Tavío cuando la votación en la Cámara para destituir a Santiago Negrín en Radio Televisión Canaria. Justo cuando Tavío había hecho doblete en mayo de 2015 presentándose tanto a la alcaldía de Santa Cruz de Tenerife como yendo en la lista de parlamentaria. Todos estos episodios tan variados pero a los que le une el destronamiento de Soria, los tendrá presente ahora Antona que tiene que confeccionar el equipo que le acompañará la próxima legislatura que está a punto de iniciarse. Una labor que requeriría de mayor lealtad si Antona accede al Gobierno.

De momento, alguna que otra encuesta apuntala que el PP en las islas superará a Ciudadanos y Vox. Seguiría siendo, por lo tanto, la primera fuerza dentro de la orilla ideológica de la derecha. Y frente a este panorama, el remedio único que cabe es seguir apostando por el centrismo. Margen de maniobra tiene de sobra porque a día de hoy se plasma que Casado necesita más a Antona que al revés. Y si toca poder, alfombra roja en Génova.