Factura donde se refleja un importe elevado por llamadas a un teléfono de apariencia fraudulenta. / C7

No llames si empieza por 11

«Y resulta que este número de marras es de tarificación especial. Por un minuto de conexión te pueden soplar hasta 7 euros»

José Ramón Sánchez López
JOSÉ RAMÓN SÁNCHEZ LÓPEZ

Viernes con una agenda intensa. Salí de casa a todo trapo, me subí al coche y me quedé tirado, pues la batería ya no daba para más. Como no me sabía el número de seguro para pedir asistencia y me daba pereza revolver entre los papales de la guantera, fui a lo sencillo, a buscar a través del móvil la referencia para dar con mi entidad aseguradora. Fue cosa de 20 o 30 segundos, Google me dio el teléfono que salía supuestamente vinculado como principal de la casa de seguros, en este caso 91-0880848. Marqué de inmediato. Me atendió una persona que hizo como que me escuchaba. Tras una leve pausa, me indicó que tenía que llamar a un nuevo número. Empecé a tomar nota, 1, 1... Y cuando vi que solamente me daba cinco dígitos, lo dejé.

Dejo pasar unos segundos y me hago el despistado, cuestionando a mi interlocutor cómo podía ser que me derivaran a otro teléfono, cuando pensaba uno que me iban a pedir la ubicación para la grúa. Tras una respuesta vaga, dejé pasar otro pequeño rato y entonces me identifiqué, añadiendo que era periodista. Me dio tiempo a insinuar que la cosa tenía pinta extraña; así como a preguntar el nombre de la empresa y su sede social. Y así me quedé,

Con la mosca detrás de la oreja busqué de nuevo. Y esta vez sí que di con el número real de la casa de seguros. Llamé y esta vez fue todo coser y cantar. Ya con la batería nueva instalada, me puse con las tareas del día, con la intriga de saber qué pasaría si de nuevo contactaba con el 91-0880848. Entrada la tarde hice varias conexiones. En todas las ocasiones, sin dejar pie a explicar qué me había pasado con el coche, las voces al otro lado se empeñaron siempre en que fuera al 11 y tal.

Total, que consulté. Y resulta que este número de marras es de tarificación especial. Por un minuto de conexión te pueden soplar hasta 7 euros. Hablando en plata, un timo.