Tabúes caducos

La sombra de Michael Jackson

18/03/2019

La leyenda se niega a morir... aunque se sostiene por pura utopía. Y es que la publicación del nuevo documental sobre Michael Jackson, Leaving Neverland, ha erosionado aún más los cimientos del mito. Sin embargo, las reacciones sobre la figura o el legado del Rey del Pop son aún exiguas, nimias. Demasiado epidérmico si lo comparamos con otros casos recientes como, por ejemplo, el actor Kevin Spacey, un proscrito andante de Hollywood tras los últimos escándalos sexuales que se le atribuyen.

En el caso de Jackson, ya eran públicos los casos de Jordan Chandler (1993), que acabó con una demanda de compensación de 20 millones de dólares, y de Gavin Arvizo, que se materializó judicialmente en 2005 pero en el que, curiosamente, salió absuelto por un jurado popular.

«Sorprende el silencio mediático y popular destilado tras el último documental de Michael... sobre todo en estos tiempos de manadas y de denuncias hollywoodianas como la de Kevin Spacey»

Como contraste, el documental se centra en dos figuras que, en su momento, defendieron a capa y espada a Jackson: Wade Robson y James Safechuck. Ahora ambos rondan entre los 35 y 40 años. ¿Por qué ahora describen el horror? Sin duda, la paternidad de ambos les hizo cuestionarse recuerdos que habían quedado en una ambigua realidad.

Los detalles del documental llegan a ser imposibles de digerir para cualquier espectador. Para los más puristas, sería difícil usar sus testimonios como prueba, en un hipotético juicio con un avejentado Jackson aún vivo. Pero la rotundidad y la minuciosidad de detalles hacen muy difícil dudar de su veracidad, teniendo en cuenta su similitud con los otros casos.

Sin duda, es un tema vigente y de rabiosa actualidad: la del depredador sexual de meticuloso trabajo, que consigue que sus víctimas tengan vergüenza, sientan un cierto síndrome de Estocolmo e incluso, una extraña lealtad. Un asunto a reflexionar en tiempos de manadas y denuncias hollywoodianas.