Frecuencia Modulada

La chica de la curva

09/04/2018

Hay leyendas urbanas que pasan de generación a generación como un legado ancestral pegado a la genética de cada sociedad. La chica que atropellaron en una curva para pasarse el resto de su vida fantasmal subiéndose al siguiente coche; el teléfono que suena de madrugada con una niña que pregunta por su mamá muerta; la sombra de ultratumba que aparece cuando estás de campamento con un grupo de amigos...Te las contaron cuando tenías trece años y las repites a tus sobrinos como un bautizo de sangre que te prepara para la vida real. Y aún así, siguen dando miedo, tanto como el que provoca el impulso de Ciudadanos en la aristocracia política de este país.

«El impulso de Ciudadanos da miedo a la aristocracia política de este país»

Los sondeos han convertido al partido de Albert Rivera en el nuevo cuento de terror que salta de boca a boca entre populares, socialistas y nacionalistas. Porque aunque la chica de la curva acecha especialmente al PP, las mismas encuestas avanzan que el empuje de la formación naranja afectará también al resto de las formaciones políticas que pescan en el fructífero caladero del centro-derecha.

Hasta hace unos meses, el pánico estaba contenido en Génova. El tufillo a proyecto agotado empezaba a impregnar el maletero de Mariano Rajoy, pero los ocupantes del vehículo confiaban aún en la experiencia del chófer. «Sin pasar de 60 por hora llegaremos seguros a nuestro destino», decía el presidente a sus compañeros mientras el humo del puro espantaba al espectro de Ciudadanos. Sin embargo, a poco más de un año para las elecciones autonómicas, Rivera ya está sentado atrás, con el cinto de seguridad puesto y la ventanilla bajada para notar en su cara el aire a favor.

La inquietud por el partido naranja llega también al PSOE ya que Pedro Sánchez tampoco puede escorarse demasiado a la izquierda por temor a las afiladas garras del Freddy Krueger con coleta de Podemos. Mantener el equilibrio siempre es difícil, pero hacerlo con temblores resulta casi imposible. El miedo nunca es buen compañero de viaje.

Ni siquiera a los nacionalistas y, en especial a CC, les espera un paseo plácido hacia los comicios de 2019. El efecto Ciudadanos no está suficientemente estudiado aún en el archipiélago, pero la historia reciente ha demostrado que no hay leyenda urbana que cale en la península sin acabar empapando a Canarias. Y aquí, ya se sabe, las nuevas olas políticas siempre son bien acogidas.