A cara descubierta

La carrera de las vacunas

22/05/2020

Silvia Fernández

Esta ha sido una semana de buenas noticias. Y ya era hora. No solo empieza a mejorar la cosa porque podemos empezar a salir de casa, quedar con la familia y amigos y sentarnos en una terraza (yo ya lo hice el fin de semana pasado y fue genial volver a tener tan placentera experiencia) sino porque hay posibilidad real de que haya una vacuna contra el coronavirus antes de que finalice este año o principios de 2021. Y qué quieren que les diga, por mucho que se trate de buscar soluciones alternativas para intentar aislar al bicho y tenerlo contenido (como realizar test a todo el que entre en las islas), en mi opinión solo una vacuna nos librará de la pesadilla que estamos viviendo desde hace más de dos meses y nos permitirá volver a vivir con tranquilidad

Esta semana leí un interesante artículo del periodista Lluís Amiguet que decía que la vacuna para acabar con el coronavirus va a ser la más rápida de la historia y asemejaba la carrera que mantienen hoy Estados Unidos y China por conseguirla con la que mantuvieron en a década de los 60 Estados Unidos y la Unión Soviética para llegar a la luna. Entonces la carrera era espacial, ahora la competición es por el liderazgo tecnológico y biomédico. Tal es el nivel de competición que, como se indicaba en el artículo escrito en base en una entrevista al Nobel de Medicina, Richard Roberts, esta vacuna no se está probando sobre monos sino directamente sobre humanos que se presentan voluntarios, imagino que a cambio de una recompensa que les compense la asunción de los riesgos.

Ahora mismo se está trabajando en más de un centenar de vacunas que buscan erradicar la Covid-19 y de éstas, ocho ya se encuentran en fase de ensayos clínicos, lo que invita al optimismo. La compañía estadounidense Moderna va muy avanzada y, como anunció esta semana, podría empezar a distribuir su vacuna a gran escala a finales de este año o principios de 2021. Y ahí está Trump empujando, que en noviembre se enfrenta a elecciones y quiere ganarlas. Para ello ha inyectado 483 millones de dólares a Moderna para que corra.

Desde luego hay una gran esperanza pero también una incertidumbre: cómo se distribuirán esas vacunas y a qué precio. ¿Podremos acceder todos a ella?