Primera plana

La campaña de Torres

16/05/2019

Ángel Víctor Torres tiene una oportunidad irrepetible para hacerse con la Presidencia. No será fácil, pero le es factible; lo que supone ya un buen comienzo a diferencia incluso de los comicios de 2007 en los que se barruntaba que la victoria de Juan Fernando López Aguilar sería reemplazada enseguida por un pacto entre CC y PP, como finalmente sucedió. Ahora no es el caso. Hay incertidumbre, faltaría más, a lo que hay que añadirle un nuevo sistema electoral, pero el PSOE tiene margen de maniobra no solo para ser el más votado sino al tiempo diseñar el potencial acuerdo de Gobierno. Si se aglutina con éxito la suma de CC con las derechas o si Casimiro Curbelo está en otra cosa, ya es harina de otro costal. Pero el caballo favorito en esta carrera es el candidato socialista. Y eso que parte con la sobrecarga de los cañonazos mediáticos que, junto a Antonio Morales, ha recibido a cuenta del Cabildo de Gran Canaria.

Hay dos claves presentes la noche del recuento del 26M. Por un lado, si Torres supera a Fernando Clavijo en la lista regional le otorgará un plus de legitimidad más allá de que en ambas circunscripciones (insular y autonómica) se eligen diputados y no al presidente. Por el otro, la imputación de Clavijo por tres delitos relacionados con la corrupción a son del caso Grúas. El principal competidor de Torres, CC, tiene a un cabeza de cartel con cuentas pendientes por resolver con la justicia.

«Torres puede dar carpetazo a la concurrencia de CC en el poder desde 1993. Para esta misión necesita para empezar a NC y Podemos»

Torres puede dar carpetazo a la concurrencia de CC en el poder desde 1993. Para esta misión necesita para empezar a NC y Podemos. Y, como recordó Román Rodríguez esta semana, los datos del Instituto Nacional de Estadística son irrefutables: el sueldo bruto mensual en Canarias es el más bajo de toda España (1.786,4 frente a los 2.526,5 del País Vasco). Este elemento, sin obviar otros del panorama social isleño, debería invitar a que los diferentes partidos ampliasen horizontes y viesen aliados con los que entablar acuerdos en vez de enemigos. Si el PSOE llega a la Presidencia va a tener que acometer una tarea quijotesca que, de no cumplirse, causaría un gran desánimo en el electorado progresista. Y para esto requiere incorporar socios, reclutar cuadros y un relato político que, en un escenario multipartidista, no puede pasar ni por asomo por la supuesta puridad en la que se agazapan orejeras que impiden ver la pluralidad del tablero político.

Eso sí, en esta campaña electoral en la que se estrena Torres como candidato presidencial atesora que, pase lo que pase, ha ganado. Es decir, llegue o no al Ejecutivo o suba más o menos escaños el PSOE, Torres podrá vender al día siguiente que la senda del socialismo canario va al alza. Por lo que su liderazgo a nivel interno no debería ser puesto en duda cuando sobrevenga la frialdad de la legislatura y el momento congresual oportuno. El 26M podrá Torres dormir tranquilo, sea cual sea la quiniela final. Con el sondeo a mano que se baraja estos días es que, guste o no, tendría que tener mando en plaza en el PSOE para rato.