A cara descubierta

Internet cumple 30 años y parece que fue ayer

15/03/2019

Silvia Fernández

Han pasado 30 años desde que el físico ingles Tim Berners-Lee creara «un espacio libre y abierto para compartir ideas y conocimientos» y que fue la base de internet. Tres décadas en las que nuestro mundo ha vivido una profunda transformación, en ocasiones difícil de asimilar.

Hay expertos que aseguran que la disrupción de modelo económico y de producción que ha traído, trae y vendrá con internet y todo lo que lleva aparejado, como es la propia globalización, es comparable a la que se produjo a finales del siglo XIX con la Revolución Industrial.

Si uno echa la vista para atrás se da cuenta de que es así. En 1989 si había que hablar por teléfono se hacía desde el aparato de casa o bien se iba a una cabina de Telefónica, de esas que ya no quedan, y en las que, en ocasiones, había que hacer cola. Nada de estar conectado 24 horas a nuestro propio móvil, convertido en una extremidad humana mas. La gente compraba periódicos y los leía y esperaba cada día con ganas para ir al quiosco y leer las noticias porque no había más. Si quería ver la televisión estaba la primera, en el que el informativo era sagrado y reunía a las familias por la noche para verlo y luego, alguna serie con sello español y actores del país fundamentalmente. Luego estaba la segunda, con programas mas divulgativos, música y algún que otro concurso. Y punto. Hace 30 años ni Antena 3 ni Tele5 emitían aún, así que como para imaginarse lo que ha venido después con plataformas como Neflix, con series y películas en línea.

Los niños se divertían en la calle jugando a cosas tan sencillas como el balón, la comba, la goma (hace miles de años que no veo una) o bien en casa con juegos de mesa como el parchis o las cartas. Los más afortunados podían tener una rudimentaria maquinita electrónica de juegos o ir a los recreativos a jugar al tetris o al pinball. Pero nada de videojuegos y la posibilidad de jugar varias personas al mismo tiempo en línea. Si uno quería comprarse ropa iba a las tiendas de siempre y ni por el forro podía imaginarse que algún día la adquiriría desde el sofá de su casa y entre miles de opciones y precios. Y para hacer un viaje había que ir sí o sí a la agencia a sacar billete, con poca posibilidad de elección.

Sí, hemos ganado mucho con internet. Desde luego. Tenemos el mundo a un clic y podemos comunicarnos con quien queramos, como queramos, donde queramos y cuando queramos sin ningún tipo de problema. Y esto es solo el principio de lo que viene. Pero también ha traído muchos problemas que hay que solucionar. Adicciones, fake news, individualismo, control de datos... La lista es larga y el desafío inmenso.