Café para todos

Hagan caso a Jerónimo Saavedra

09/01/2019

Pocos políticos han conseguido ser tan respetados y escuchados como Jerónimo Saavedra. Su figura encarna a la perfección ese socialismo que transformó España cuando Felipe González llegó al poder.

Un socialismo inmenso, de ideas innovadoras, con un espíritu nacional y constitucionalista, sin dejar de lado un perfil europeísta y moderno. Saavedra ha sido, sin duda, una de las figuras más relevantes de la historia política de Canarias, y tenemos la fortuna de seguir contando con sus aportaciones. Se aleja por completo del sectarismo de partido, le da un tirón de orejas a los suyos cuando así lo considera, y al igual que Felipe González, tiene una visión de Estado que lo diferencian de los advenedizos en la materia.

Los afiliados mediocres de cualquier partido siempre aplaudirán las decisiones de su líder. Siempre reirán las gracias de su secretario general, conspirarán contra futuras amenazas internas, y tratarán de destruir cualquier crítica constructiva.

Por eso, cuando la marea está revuelta, y los populismos de extrema derecha y de extrema izquierda están cogiendo un protagonismo mayor del deseado, es cuando hay que tocar la puerta de figuras como Jerónimo. Él la abrirá, como siempre ha hecho, y analizará con tino la situación actual, los errores del pasado, y los movimientos de futuro.

«Pocos políticos han conseguido ser tan respetados y escuchados como Jerónimo Saavedra. Su figura encarna a la perfección ese socialismo que transformó España cuando Felipe González llegó al poder».

Hace no mucho leí una entrevista suya que me resultó realmente interesante. En ella, además de hacer un repaso de su intachable carrera, repasó algunas de las medidas llevadas a cabo por el ejecutivo de Sánchez, alabando y criticando lo que es alabable y criticable para un socialista respetado y respetable.

¿Es Jerónimo Saavedra menos socialista por criticar a los suyos, o es un ejemplo de buen socialista por intentar corregir lo que considera errores garrafales de los suyos?

En esa entrevista, por ejemplo, criticó la medida de exhumar los restos del dictador Franco del Valle de los Caídos, argumentando que ha propiciado un efecto contrario al deseado, y multiplicado las visitas a un sitio olvidado. Además de dar por obsoleto el término izquierda o derecha, lanzó una frase realmente importante: «El centro es el único camino, que se lo metan en la cabeza de una vez los partidos y los políticos». Ahora que unos luchan por recuperar la izquierda más izquierda, y otros se pelean por controlar la derecha más derecha, el centro se ha convertido en espacio vacío, sin alma, y sin plan. Sánchez se equivoca cortejando a Iglesias, y Casado hace lo propio en su idilio con Vox.

Socialista de bien, tiene usted la fortuna de tener a Saavedra al lado. Llámelo, escúchelo, y hágale caso.