Lunes en África

Error por costumbre

28/01/2019

La cosa debió ser del funcionario, vino a decir el otro día la ministra del ramo con tal de salir airosa. Más de 300 millones de euros sisados no tienen más explicación que el olvido del operario de turno, como quien se deja una caja de manzanas en el camión del reparto.

El funcionario español es ignorante por naturaleza. Bienintencionado pero torpe. Así habrá que entender la corrección de errores que procede en la central esta semana, por la paz de los pesebres. Canarias vuelve a estar por debajo de la media de inversiones del Estado. Conviene resaltar la coherencia del procedimiento, la estable concurrencia del descuido. Lo saben hasta esos gallos que ahora cacarean subidos a las vigas del techo. Las aves de corral engordan de tanto picotear, entre el millo, las migajas.

A modo de resumen del incidente, de este Gobierno engañoso (el adjetivo es de Alfonso Guerra) cabe esperarse cualquier cosa, pero no la intención de menosprecio al isleño. Los gobiernos así de aseados no hacen política con dinero, sólo gestionan circunstancias. No vamos a entrar aquí en esa moda de los presidentes impostados que asumen el cargo con la única intención de convocar elecciones, y luego se esmeran en negociar presupuestos con olvidos selectivos y socios preferentes.

Tal vez en Canarias cambió el Estatuto, y por eso el vocabulario ya no será el mismo. Palabras. Será distinto el envoltorio, pero las cosas no cambian porque lo digan los papeles. Palabras. No había que esperar a un régimen económico nuevo; siglos de experiencia avalan los errores de costumbre. Ningún burócrata ha conseguido inculcarle a las grandes multinacionales del comercio electrónico que en Canarias no se cobra el IVA, toma REF. Para cosas así, del común, aún faltan las palabras. Y los hechos.