Café para todos

Errejón no tiene escrúpulos

07/11/2018

Íñigo Errejón se puso valiente en Chile, y soltó lo que aquí no se atreve a soltar. Joyas como «en Venezuela ha habido importantísimos avances, como demuestra el hecho de que la gente haga tres comidas al día, y de que se respeten los derechos y libertades de la oposición».

¿Qué pensará, por ejemplo, Leopoldo López de estas declaraciones? Él es uno de tantos a los que el narco régimen chavista-madurista, ha respetado metiéndolo en la cárcel, en condiciones inhumanas, por algo tan básico como ejercer la oposición. Pero no se queda ahí Errejón, que al parecer en América Latina ejerce de pluriempleado, como diputado español y como portavoz de Maduro. El que paga manda, y Podemos no sería nada sin la financiación, entre otros oscuros inversores, de Venezuela y su régimen del terror.

En la misma entrevista al semanario chileno The Clinic, llega a afirmar, sin ningún tipo de pudor ni escrúpulo, que «el proceso político en Venezuela ha conseguido inmensos avances en una transformación de sentido socialista, inequívocamente democrática».

«El que paga manda, y Podemos no sería nada sin la financiación, entre otros oscuros inversores, de Venezuela y su régimen del terror»

En el país dirigido por Maduro, la gente huye masivamente por hambre, inseguridad, falta de medicamentos, inflación, y un sinfín de condiciones que hacen de Venezuela un país en ruina al que hay que intervenir de manera inminente por una cuestión de emergencia humanitaria, pero Errejón no lo ve así. Para él, «lo de los medicamentos es otra cosa, no es que no haya medicamentos, sino que hay una derivación de medicamentos que están subvencionados en Venezuela». Y por supuesto, todos los males del país son por «una oposición extremista».

Este señor es diputado en España, candidato a la comunidad de Madrid y socio del actual presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Esto último puede ser más comprensible, teniendo en cuenta que comparte salario y empleo con Zapatero, otro enamorado del paraíso democrático venezolano, donde todo joven de bien debe aspirar a ir para alcanzar el éxito en la tierra de las oportunidades. La pregunta es clara: ¿De verdad es Podemos la solución a los problemas nacionales?