Primera plana

El tablero de Román Rodríguez

15/02/2020

Nueva Canarias tiene mejores cartas que CC de cara a cualquier confluencia, reunificación o lo que se tercie. Dicho de otra manera, Nueva Canaria está en una posición en la que, pase lo que pase, ganará. Es decir, ganará más o menos, pero ganará. Sin embargo, no es el caso de CC donde ocurra lo que ocurra en la cita congresual de mayo, especialmente si no reacciona, perderá como organización. Perderá sí o sí y la única incógnita a despejar es cuándo imperará el principio de realidad que certifique negro sobre blanco la deriva irreversible en la que está inmersa CC por los errores cometidos por último que le han llevado a ser despojada de prácticamente todo el poder institucional. Y, sin duda, cuanto más tarde en actuar, mayor será su deterioro. Pero CC ha traspasado ya, a todas luces, lo que en términos de la aviación se conoce como punto de no retorno. CC está en un contexto límite de renovarse o morir. Y si no hace nada, si no asume el diagnóstico que le concierne, solo podrá subsistir a modo de espejismo durante la actual legislatura hasta que en 2023 los hechos consumados demuestren, otra vez, la andadura equivocada que si acaso sirva para que un círculo reducido pueda atrincherarse a nivel interno y, al fin, ejecutar una insoslayable inmolación por fases, sin ni siquiera el honor de un samurái con el que perpetra el harakiri. Pero CC ni volverá a ser lo que fue por sí misma ni dispone de resortes para relanzarse.

«Clavijo no puede impedir ni sacrificar el potencial del nacionalismo canario. El proyecto está, de largo, por encima de personalismos que no han digerido la derrota»

Nueva Canarias no va a dejar su esfera institucional, la más elevada y consistente cualitativamente desde su nacimiento, para darle oxígeno político a Fernando Clavijo. Entre otras cosas, porque no valdría de nada salvo para estirar forzadamente la estancia de Clavijo en el que reside precisamente la responsabilidad de las faltas y errores que han hecho encallar a CC.

Si Clavijo vence en mayo, supondrá un congreso fallido para CC. No le habrá servido de nada. Porque al día siguiente la realidad política le será tan inhóspita (incluso más) de lo que le es ahora: sin socios viables, sin margen de maniobra previa a 2023 y condenado a entenderse entonces con las derechas mesetarias donde Vox dictará el discurso. Estos parámetros no son, ni de lejos, los que le corresponden a una formación que dice ser y aspira a abanderar el nacionalismo canario.

A Clavijo y su entorno más cercano le cuesta aceptar que Nueva Canarias, a la que combatieron hasta hace nada, tenga la capacidad política de marcar el tablero, sea la principal referencia del nacionalismo tanto actualmente como con los años y que todas las opciones que atesoren un futuro político material pasen por Román Rodríguez.

Por el contrario, Asamblea Majorera y otros sectores de CC desplegados en el conjunto de las islas sí han tenido la habilidad e inteligencia para interiorizar que la realidad es la que es y, encima, en un acto de grandiosidad y lucidez, están por la labor de aprovechar este tránsito como una auténtica oportunidad (de hecho, la única que concurre) que permita, a la postre, el relanzamiento del nacionalismo canario.

Obstinarse en lo ya conocido durante la etapa de Clavijo solo agrandará la tragedia de CC. A él le podrá ser rentable negar (absurdamente, sin razones fundadas) el protagonismo de Rodríguez o incluso, en su fuero interno, creer que así podrá sortear la crítica motivada que Paulino Rivero le endosó cuando perdió el Gobierno en verano de 2019.

El nacionalismo canario no puede, ni por asomo, estar hipotecado a cuestiones personales que frenarán su sostenibilidad como ideario. Cada vez son más los que están convencidos que el futuro implica prevalecer ante Clavijo en el congreso de mayo, para que este no sea fallido y sí tenga una utilidad, o, en el peor de los supuestos, mandarse a mudar para sumar con aquellos que, de verdad, creen en el nacionalismo. Asamblea Majorera lo tiene claro. Y si Rodríguez y Nueva Canarias han sabido desarrollar y enarbolar la identidad del designio de una nacionalidad como la canaria es por los méritos acumulados fruto del esfuerzo. Entenderse con Vox ni alistarse a un bloque reaccionario que además cuestiona el autogobierno, nunca será la solución. Clavijo no puede impedir ni sacrificar el potencial del nacionalismo canario. El proyecto está, de largo, por encima de personalismos que no han digerido la derrota.