Editorial

El panorama de la oposición

21/07/2019

Tras la toma de posesión de Ángel Víctor Torres como presidente y dos días después de quienes nombró para conformar el Gobierno de Canarias, arranca un curso político marcado por las expectativas generadas por el cambio en el poder y también por los importantes retos que se marcan los nuevos gobernantes, tanto en la esfera autonómica como insular y municipal. Y todo ello a la espera de ver el resultado del debate de investidura que comenzará mañana en el Congreso.

Como dijo Torres a los consejeros, es momento para políticos «de carne y hueso», que busquen soluciones para deshacer la brecha social que lastra el desarrollo de Canarias. En esa labor sería deseable contar también con la colaboración de la oposición parlamentaria, de la que se espera la debida fiscalización al Ejecutivo, pero también un talante constructivo. E igualmente una oposición que sepa estar al lado del Gobierno y del cuatripartito que lo sustenta cuando se afronten tareas como el desarrollo del Estatuto de Autonomía y el Régimen Económico y Fiscal de Canarias. En esos dos frentes el archipiélago debe presentarse ante Madrid y Bruselas como un frente unido, con una sola voz y con los agentes económicos y sociales también de la mano.

El archipiélago debe presentarse ante Madrid y Bruselas como un frente unido

Por desgracia, los primeros gestos de Coalición, el partido con más escaños en ese bloque de oposición, no invitan al optimismo. Cuando una parte de los nacionalistas da la espalda a su pasado y los suyos, demuestra, sobre todo, que no ha entendido que su derrota y posterior desalojo de las instituciones es el fruto del hartazgo ante sus excesos en la forma de ejercer el poder.

En cuanto al Partido Popular, sale del proceso de negociaciones con una notable cuota de poder pero evidentemente con heridas internas. Ahora bien, las han provocado quienes pretendieron que el PP volviese a ser la tabla de salvación de CC y no un partido con personalidad propia y liderazgos solventes.

Finalmente queda Ciudadanos, una formación que a fecha de hoy está abierta en canal, con una gestora tratando de poner orden y un electorado que tiene motivos para preguntarse por qué se castiga a los que fueron coherentes con la promesa electoral de regeneración y, sin embargo, se premia a los que, como un sector del PP, antepusieron las estrategias de CC a las propias.