La Arista

El impostado no de CC a Sánchez

25/05/2019

Asistimos de nuevo al cacareo de Coalición Canaria con los asuntos de los pactos en el Estado. Una estrategia que repiten legislatura tras legislatura, decir una cosa y hacer. Los líderes de la formación nacionalista llevan varios días insistiendo en un rotundo «no» a la investidura de Pedro Sánchez después que algún medio nacional repara en que podría ser una de las claves en el Congreso y evitar al PSOE el amargo trago de tener que contar con los independentistas catalanes para asegurarse el Gobierno. El galimatías numérico en el que está el Congreso y la escasa popularidad que tiene el llegar a presidente con los votos del independentismo podría llevar a Sánchez a apoyarse en los minoritarios, incluido el PNV y entre ellos con Coalición Canaria.

El tono de el «no», aparte de impostado, ha adquirido grandilocuencia épica en boca de Ana Oramas quien ha llegado a decir que «los votos de CC no se compran». Para llorar. En la escalada pública de declaraciones Oramas pone por delante la ideología de su partido, centrista y moderado a su entender, en contraposición con la de Podemos, radicales que van a convertir España en una Venezuela arruinada (Fernando Clavijo). Ana Oramas pone por delante a los venezolanos en Canarias y a su situación de retornados, un asunto con el que se mueven muy bien en Tenerife y en Venezuela y de la que han presumido en su tele pública una y otra vez. Para gritar.

«El tono de el ‘no’, aparte de impostado, ha adquirido grandilocuencia épica en boca de Ana Oramas, quien ha llegado a decir que ‘los votos de CC no se compran’»

Y no queda ahí la cosa, el la proverbial campaña del «no» a Sánchez también se cuela el «compromiso por Canarias», palanca de la que después, pasadas las elecciones autonómicas, colgará un giro radical de sus posiciones. Para reír. No conozco de CC otro «compromiso con Canarias» que no sea el rascar dinero de Madrid para atar aquí los machos de su poder y engrasar su maquinaria insularista a base de clientelismo.

En 30 años de historia de CC, a la hora de la verdad -tener el poder- nada ha sido un obstáculo, ni la ideología, ni los compromisos ni y mucho menos los partidos, de derechas o de izquierdas, de centro o radicales. Sólo el dinero ha constituido un verdadero obstáculo, como ha puesto de relieve el propio presidente del Gobierno en su desaforada campaña por la pasta, cuya necesidad atribuye a los canarios, aunque es el poder, y no el servicio público, lo que mueve sus hilos.

La contundencia de Oramas y Clavijo con el asunto tiene grietas, entre ellas la del voto positivo de las dos diputadas de CC a Batet (PSOE) para presidir el Congreso, disfrazado con el «sí» a Ana Pastor (PP) como vicepresidenta, cuando ya estaba todo decidido. Lo más parecido a la realidad en esta algarada del «no» a Sánchez es que Ana Oramas y Fernando Clavijo harán de su capa un sayo y pondrán de nuevo la bolsa sobre la mesa para calcular lo que cuesta votar sí a Sánchez o abstenerse, y en el precio también incluirán, si llega el caso, poner a sus pies al PSOE canario.