A cara descubierta

El coronavirus, ¿el nuevo riesgo económico?

14/02/2020

Silvia Fernández

Más allá del impacto que el coronavirus tiene en la salud y su elevado riesgo de contagio, que ha llevado a los países a replegarse y cerrar fronteras con China, la neumonía de Wuhan va a tener un fuerte impacto en la economía mundial. Según distintos informes, como el elaborado por la consultora Capital Economics, el primer trimestre de este año el producto interior bruto (PIB) global no crecerá por primera vez desde 2009 a causa de la pandemia.

Quizás nos estemos dejando llevar por un alarmismo extremo pero ya muchos organismos y servicios de estudios empiezan a incluir el coronavirus como uno de los nuevos riesgos en el horizonte económico. La guerra comercial, aflojada después de los recientes acuerdos entre China y Estados Unidos, así como el brexit, adormecido a la espera de que se establezcan los términos de la futura relación entre el Reino Unido y la Unión Europea, han pasado a un segundo plano mientras que la pandemia del coronavirus coge fuerza como un elemento perturbador que recortará la producción mundial y con ello, el crecimiento. Las estimaciones de Capital Economícs apuntan a que el coronavirus tendrá un coste en la economía mundial de 280.000 millones de dólares.

La Comisión Europea, más cauta, apuntaba ayer a que el impacto del coronavirus será «limitado». Si bien, a renglón seguido el comisario europeo de Economía, Paolo Gentiloni, recalcaba que aún era «demasiado pronto» para evaluar el alcance del impacto económico negativo y advertía de que en la medida en la que dure más la crisis mayor será el impacto en la economía.

Desde Estados Unidos, el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, ya ha puesto sobre la mesa la posibilidad de adoptar medidas como una rebaja de los tipos de interés si la economía americana empieza a resentirse por la crisis del coronavirus. El horizonte que plantean los analistas es marzo. De forma que si para entonces está controlada la pandemia y no hay nuevos casos, habrá impacto económico pero será limitado.

La falta de transparencia de China (ayer mismo cambió el criterio de evaluación y los casos se dispararon) es algo que juega en contra a la hora de establecer pronósticos y que permite a unos ser alarmistas y a otros pensar, que no es para tanto. La que ya ha sufrido ya las consecuencias del coronavirus ha sido la ciudad de Barcelona, tras suspenderse el Mobile World Congress por la deserción de pesos pesados como Amazon, Facebook o Vodafone. Se estima que son más de 500 millones los que la ciudad dejará de ingresar en hoteles, dietas y demás gastos previstos por los más de 100.000 asistentes que iba a acudir a la cita de Barcelona.