A cara descubierta

El cole francés sin móvil y Canarias, con videojuegos

07/09/2018
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Silvia Fernández

Mientras Francia ha iniciado el nuevo curso escolar con la prohibición a los menores de 15 años de llevar al colegio móviles, tabletas y cualquier otro dispositivo que se pueda conectar a la red por los problemas que acarrean para la comunicación en el aula y el menor ejercicio físico e interrelación en los recreos, en Canarias seguimos encerrados en nuestra burbuja y pretendemos introducir una liga de videojuegos en los colegios.

El archipiélago siempre al revés del mundo. Vamos de modernos e innovadores pero no solucionamos los problemas de raíz que tiene el sistema educativo de las islas y que arroja datos desoladores. Canarias está a la cabeza del fracaso escolar, tiene un índice de repetidores superior al 30% y si analizamos el informe Pisa, apaga y vámonos. Los alumnos canarios están a la cola de casi todo pero parece que nadie lo ve o no le interesa.

No creo que los videojuegos vayan a solucionar el problema ni tan siquiera creo que vayan a a aportar un mínimo para mejorar la situación. Todo lo contrario. Al introducirlos en los colegios -donde supuestamente se va a aprender y formarse- damos a entender a los chicos que es una actividad beneficiosa sobre la que hay que trabajar. ¿Cómo va a poder un padre hacer entender a su hijo que tiene media hora de videojuego al día como mucho si en el colegio se ésta jugando un liga que le puede hacer convertirse en el gamer número uno de Canarias?

Hay estudios que evidencian ciertas bondades de los videojuegos como el desarrollo del trabajo en equipo, la mejora del aprendizaje o la toma de conciencia de las normas, pero todas ellas están presentes en cualquier otro juego de mesa o de calle de los que hemos practicado toda la vida y que cada vez son menos habituales entre los niños.

Hay experiencias de videojuegos en colegios de otros países como Noruega o Reino Unido pero es que los niveles educativos nada tienen que ver con Canarias, Primero hay que solucionar los problemas de base, que son graves, y después damos el paso a los videojuegos.

Estaría bien incidir en ciclos formativos de FP para desarrolladores de juegos interactivos, animación 3D... con futuro profesional y dejar a los niños tranquilos que ya ocupan, y sin darles alas, bastante tiempo de su ocio con videojuegos.