Café para todos

El abrazo de los 140 millones

13/11/2019

La torpeza de Pedro Sánchez con la repetición electoral pasará a la historia de la política de España. Los resultados y sus consecuencias dejan un panorama totalmente diferente al de abril a pesar de la creencia popular de que todo quedó igual.

Para empezar, la ridícula campaña electoral de Albert Rivera le borró del mapa en un bajón similar al que sufrió CDS, ese proyecto fallido de Adolfo Suárez en su intento de consolidarse en un centro que en España es más bien un cementerio de políticos. Este país es de derechas o de izquierdas, pero no de centro. De ahí que Rivera intentara, torpemente, girar hacia la derecha, cuando ya ese espacio lo ocupaba de manera solvente el PP y Vox. El catalán tuvo la oportunidad de oro de llegar a un acuerdo de Gobierno con Sánchez, pero su negativa fue el inicio del fin de su espantada.

Sánchez, que afrontaba esta repetición electoral convencido de que arrasaría, ha visto como ahora tiene que tragarse a sus nuevos socios, que hasta hace nada eran sus principales enemigos. Nadie ha dicho tantas salvajadas sobre el PSOE como los dirigentes de Podemos. Desde aquella afirmación de la cal viva de Iglesias, pasando por los ataques diarios de Monedero, o el sectarismo radical de Echenique.

«La solución de Sánchez para frenar a la extrema derecha ha sido meter en el Gobierno a la extrema izquierda. Radicales al fin y al cabo»

La solución de Sánchez para frenar a la extrema derecha ha sido meter en el Gobierno a la extrema izquierda. Radicales al fin y al cabo. ¿Es ese el socio adecuado para el porvenir de España? Evidentemente no, pero es el precio que tendrá que pagar el socialista por su torpeza. Los dirigentes de Podemos siguen siendo los mismos que le quitaban el sueño, pero ahora los tiene durmiendo en su cama, y tiene que aguantarles los ronquidos. No es un pacto social, ni un pacto progresista. Es un pacto de socialistas con extremistas, le guste a quien le guste. ¿Un abrazo y todos amigos? Al parecer ya los socialistas olvidaron todas las reflexiones de los podemitas sobre cuestiones económicas, de relación con Cataluña, o sobre sus amistades con regímenes totalitarios de América Latina. Un abrazo falso que le ha costado a los españoles 140 millones de euros.

En un programa de televisión Sánchez afirmó que no le dejaría las llaves de su casa a Iglesias, por falta de confianza. Ahora le ha dejado las llaves de la casa de todos los españoles. Felices sueños, presidente.