Sin diálogo cuando más falta hace

En cuanto a Canarias, el Pacto de las Flores va camino de aprobar su cuarto Presupuesto

Editorial -
EDITORIAL - Las Palmas de Gran Canaria

Tras el paréntesis veraniego, el curso político debería arrancar marcado por el consenso. Y en todos los ámbitos: en las Cortes y en los ámbitos donde empresarios y sindicatos son determinantes. Las circunstancias, con Europa al borde de la recesión, obligan a ello pero, por desgracia, el panorama está abonado para todo lo contrario: la confrontación política, la polarización y la voladura de los puentes en el diálogo social.

La continuidad de la guerra en Ucrania, el cierre del suministro de gas por parte de Rusia y la escasez de materias primas están consolidando unos índices de inflación impensables hace un año. Se trata de un problema común en Europa y en Estados Unidos, si bien con matices sobre las causas a ambos lados del Atlántico. La receta, sin embargo, está siendo la misma, con una subida de tipos de interés que por ahora no logra contener la escalada de precios. En ese contexto, la Comisión Europea ya se plantea incluso desdecirse y poner límites al precio del gas, copiando para ello la fórmula de la llamada 'excepción ibérica' y extendiéndola a toda la UE.

La adopción de medidas orientadas a atenuar el golpe económica debería ser la prioridad en las cortes. Pero no es así. El Gobierno de Pedro Sánchez es rehén de sus aliados y no hay más que ver las últimas votaciones y los efectos inmediatos: Bildu y ERC como salvadores de una exigua mayoría parlamentaria, lo que se traduce de forma inmediata en el acercamiento de presos etarras, por muy sanguinario y muy reciente que sea su pasado como asesinos.

En el caso de la bancada de la oposición, el Partido Popular juega a esperar que pasen los días y crezca en intención de voto. Tras el éxito cosechado en Andalucía, donde Vox dio señales de agotamiento, los populares ya piensan en la victoria en las elecciones autonómicas y locales de mayo de 2023. Más aún con Ciudadanos en fase de 'liquidación', con los pocos dirigentes orgánicos que quedan dimitiendo por más que Inés Arrimadas diga que el partido se puede refundar.

En cuanto a Canarias, el Pacto de las Flores va camino de aprobar su cuarto Presupuesto, afrontando así el tramo final de la legislatura. A diferencia de lo que vemos en el escenario nacional, en Canarias ha sido posible articular acuerdos con la oposición y con los agentes sociales. Y así debe ser hasta el último segundo del mandato.