Del director

Demasiada gente en el ‘coche escoba’

05/03/2018

En el mundo de las autoescuelas es conocido como el coche escoba ese que va recogiendo a los alumnos cuando se someten a las pruebas prácticas. Pues más o menos como un coche escoba ya Coalición Canaria en Gran Canaria, esto es, sumando alcaldes, líderes insulares venidos a menos, antiguos diputados que quedaron descolgados de sus respectivos partidos, dirigentes vecinales sean o no nacionalistas... lo que haya, en suma, con tal de garantizar unos pocos votos más. Y a todos se les promete algo: unos son compensados con cargos como asesores o directamente colocados en el organigrama del Gobierno regional, y otros, los más ingenuos, reciben la promesa de puestos de salida en las elecciones de 2019. Digo los más ilusos porque el día que se junten los aludidos e intercambien información sobre las promesas recibidas por cada uno, se darán cuenta de que no hay tantos números uno, como tampoco números dos, ni tres, ni cuatro...

No es la primera vez que le pasa a CC y en especial al presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo. Dicen que la especialidad de la casa es decir que sí a todo y prometer la Luna, de manera que al final el volumen de promesas supera el 100% y hay tantas lunas que no caben en la galaxia.

Ahora es Unidos por Gran Canaria quien está a las puertas de entrar en el coche escoba. Es absolutamente respetable la decisión, pero para empezar ya pueden ir dándole una vuelta al nombre: ¿pasará a ser Unidos en torno a Tenerife? ¿O Unidos alrededor de la triple paridad? ¿Y qué tal Unidos pero Desunidos?

Después está otro asunto que no es precisamente baladí: ¿qué va a hacer CC con la estructura de partido que ha ido articulando en Gran Canaria Pablo Rodríguez? ¿Aprobará un expediente de regulación de empleo para poner en la calle a la mitad, pues es evidente que ni hay partido ni hay candidaturas para tanta gente?

Da la sensación de que el miedo a un batacazo electoral está originando estas apuestas un tanto alocadas. Y esa sensación vale no solo para Unidos, sino también para Coalición Canaria. En cuanto a los que suben al coche escoba, cada uno es libre de elegir cómo vuelve a su casa. Pero esa libertad va pareja al riesgo de que los vecinos, que los vieron salir por la mañana pensando una cosa, les echen en cara al atardecer que los principios se hayan quedado en el camino como peaje a cambio del favor de devolverlos al domicilio para dormir calentitos.