Adornos navideños en Arrecie en una campaña pasada. / c7

Dejen pasar las navidades

«Dos aceras levantadas y una zanja colapsando el tráfico, haciendo incómodo el tránsito de cualquier viandante, en un santiamén sepultarían de inmediato toda buena acción concertada para animarnos a ser desprendidos»

José Ramón Sánchez López
JOSÉ RAMÓN SÁNCHEZ LÓPEZ

Puñetero covid-19 y maldito Putin. Inflación, subidas de los tipos de interés y sueldos estancados afectan a una gran mayoría. Consecuencia, abundan los que se están pensando muy mucho guardar lo poco que atesoran, con riesgo consiguiente para la economía, cada vez más orillada hacia el estancamiento y el retroceso.

En muchas localidades canarias, como acontece en el resto del planeta, ya han comenzado las labores de instalación de los adornos navideños. Se supone que con ellos se harán más atractivos los espacios, con la finalidad de animar a los potenciales compradores a darse algún que otro garbeo. Así ha venido sucediendo año tras año al menos.

La presencia de luces, machangos y árboles navideños, no obstante, es muy probable que en muchos espacios coincida con el inicio de alguna que otra obra pública. Y de ser así, ya me contarán ustedes de qué servirá el esfuerzo de pagar la electricidad a precios desorbitados y el desembolso por las logísticas de este mes y de las primeras fechas de diciembre. Dos aceras levantadas y una zanja colapsando el tráfico, haciendo incómodo el tránsito de cualquier viandante, en un santiamén sepultarían de inmediato toda buena acción concertada para animarnos a ser desprendidos con lo poco que podamos guardar en bolsillos, bajeras de los colchones, cajas de galletas y carteras.

Digo esto en especial pensando en lo que se está preparando para casi ya en Arrecife. Hay prevista una actuación de aúpa en la calle Manolo Millares, con una primera inversión de casi un millón de euros. Con ello, llegado el periodo navideño no sé qué habrá que hacer para acceder al centro de la ciudad. No digamos ya para aparcar. Me consta que hay comerciantes que están temblando por la que se les puede venir encima. En juego, nada menos que seguir subsistiendo en 2023.