Cinismo mayúsculo

Pedro Sánchez justifica el cambio de postura sobre la ayuda militar a Ucrania diciendo que lo hace por las críticas de la oposición, como si le importaran o le hubieran importado alguna vez

Silvia Fernández
SILVIA FERNÁNDEZ Las Palmas de Gran Canaria

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no deja de sorprenderme. La verdad que el miércoles no pude reprimir una carcajada cuando lo escuché en el Congreso de los Diputados justificar el radical cambio de postura sobre la intervención de España en el conflicto de Ucrania diciendo que lo hacía ante las críticas de los partidos de la derecha, que, según él, le habían acusado de ponerse de medio lado. Vaya cinismo.

!Ojalá siempre actuara con el mismo criterio para adoptar las decisiones que afectan a este país y llegara a consensos con la oposición para formación de gobiernos y otras tantas cosas que demandan los españoles¡

En lugar de reconocer que desde algunos países europeos e incluso algunas instituciones de Bruselas habían afeado su falta de implicación y, muy posiblemente, a principios de esta semana hubo alguna llamada para exigirle un mayor compromiso con Ucrania más allá del envio de material sanitario, Sánchez optó por una justificación que no tiene ningún fundamento viendo cómo ha actuado desde que fue elegido presidente. Bastante le importa a él la oposición y las críticas.

Su cambio de postura supone un nuevo enfrentamiento con el partido con el que gobierna -muy crítico con la OTAN y lo que representa- y algunos de los socios de investidura y viene a contarnos que asume el choque porque lo importante es llegar a un acuerdo político con la oposición. ¿Perdón? Eso no se lo cree nadie o yo me he perdido algún capítulo de esta película. Esta guerra va a tener muchas consecuencias, algunos aún impredecibles, en Europa y a nivel global. Puede que también en clave de política nacional el conflicto de Ucrania tenga su efecto.