Frecuencia Modulada

Chinas en el zapato

05/03/2018
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Vivimos en una época en donde todo va muy deprisa. Es como si alguien hubiera pisado el acelerador olvidando levantar el pie para disfrutar al menos un poco del paisaje. Las semanas pasan en un corre corre que pronto salta sobre los meses, en nada suma años y de repente logra acabar una legislatura en que Canarias pudo lograr mucho pero se arriesga a no amarrar nada. Esa delgada línea está a punto de cruzarse con la reforma del Estatuto de Autonomía y también se empieza a pisarse con los presupuestos estatales de 2018. Del todo a la nada al vaivén de la coyuntura política.

Esa delgada línea está a punto de cruzarse con la reforma del Estatuto de Autonomía

Y es que moverse al límite del calendario empieza a convertir en una costumbre muy fea para una comunidad autónoma que necesitaba como el agua dar un salto legislativo esta legislatura. En principio, la minoría del PP pintaba un panorama favorable para expedientes como la reforma del REF económico y el Estatuto de Autonomía. También los aires soplaban a favor de las islas en cuanto a la corrección en el presupuesto estatal de desagravios históricos como los recortes en inversiones o el descuento a los viajes de los residentes. CC y NC tienen dos votos claves que animaban a tocar clarinetes de victoria. Era ahora o nunca.

Sin embargo, la entrada en escena del desafío catalán supuso un parón en seco de la vida política del país apagó los cánticos de alegría. Desde el 1 de octubre nada se mueve en el Congreso de los Diputados y en esa nada cayeron hasta el fondo los expedientes del archipiélago. La agenda canaria no existió durante meses para Rajoy y los suyos, un retraso que ahora amenaza con echar al traste los asuntos que el Gobierno regional aspiraba a despejar esta truncada legislatura.

Las semanas, los meses y hasta los años pasan mientras los problemas crecen cuando el ingrediente del ascenso de Ciudadanos se suma al cóctel político que también emborracha a Canarias. Mientras Cataluña sigue poniendo chinas en el zapato, Rajoy se encuentra con la tesitura de sacar los presupuestos con el apoyo de un Albert Rivera que cada día sube el precio de sus votos en el mercadillo.

Este batiburrillo de contratiempos amenaza de forma directa ya al Estatuto, al convenio de carreteras, al REF económico y a una larga lista de regalos que las islas esperaban esta legislatura. El tiempo se agota mientras el PP juega a juntar una mano en que sus intereses coincidan con los canarios. Lo de levantar el pie del acelerador ni se plantea.