Ni chicha ni limonada

En este pesimista escenario económico y social que tenemos que abordar, en algunos mentideros políticos se rumorea con la presentación de una moción de censura para derrumbar al Gobierno de Canarias, ¡solo faltaba eso!

Paulino Rivero
PAULINO RIVERO

Ni chicha ni limonada. Esta frase pude servirnos para definir el actual estado de las relaciones entre los Gobiernos de Madrid y de Canarias: buenas palabras pero sin respuestas claras ni precisas a la difícil situación económica y social que está dejando en nuestras Islas la pandemia que ha paralizado al mundo. El destrozo que el virus está provocando en lo económico y social el virus está sacudiendo a todos los países, pero va a tener efectos todavía más demoledores en los territorios con economías más dependientes, como es el caso de Canarias -la mejor herramienta para luchar contra la pandemia es el control sobre la movilidad de las personas y para nuestro Archipiélago esas restricciones conllevan la paralización del turismo.

Entre los muchos asuntos que durante las próximas semanas tienen que afrontar los gobiernos de España y de Canarias -sea por convicción o empujados por la situación social- sobre las mesas de trabajo están, o deben estar, el reparto de los fondos asignados a España por la Unión Europea para la reactivación económica, la negociación de los Presupuestos Generales del Estado con las correspondientes partidas presupuestarias destinadas al Archipiélago y las medidas a impulsar ante la nueva crisis migratoria que afecta a las Islas.

La negociación de estos y otros asuntos entre ambos gobiernos se debe afrontar sin ningún prejuicio de tipo partidario o ideológico, ya que tanto el Gobierno de España como el de Canarias responden a fórmulas similares en la composición de las mayorías que los sustentan; mientras en Madrid el núcleo duro de la mayoría lo forman el PSOE y Unidas Podemos, en Canarias se repite el esquema con el añadido de NC y de ASG. Sin embargo, al menos hasta ahora en Madrid solo hay una teórica buena disposición para abordar los asuntos de Canarias, pero sin concreciones ni respuestas claras; ahora bien, cabe interpretar que sigue abierta la puerta al diálogo dado el mimetismo político entre los gobiernos de aquí de allá.

Tanto el Gobierno de España como el de Canarias responden a fórmulas similares en la composiciónSolos será muy difícil salir de esta hecatombe económica y social que nos acecha

En ese escenario, se echa de menos una mayor energía para reivindicar desde Canarias un mayor compromiso del Gobierno de Sánchez con una Islas que están siendo más castigadas económica y socialmente que el resto de los territorios del Estado por la crisis sanitaria global que nos golpea. El castigo al que va a seguir siendo sometida la economía canaria hasta que la ciencia logre dar con la vacuna -o vacunas- que frenen la pandemia se reflejará en los puestos de trabajo perdidos y en las serias dificultades que tendrán muchas familias para salir adelante.

Las islas necesitarán el apoyo de Europa y, especialmente, del Gobierno de España. Solos será muy difícil salir de esta hecatombe económica y social que nos acecha.

En este pesimista escenario económico y social que tenemos que abordar, en algunos mentideros políticos se rumorea con la presentación de una moción de censura para derrumbar al Gobierno de Canarias, ¡solo faltaba eso! Con la situación política y las matemáticas parlamentarias que marcan la legislatura actual en Madrid, un Gobierno de Canarias presidido por una fuerza política diferente a la que gobierna el Estado traería consigo echar gasolina a las relaciones Canarias-Estado: al Gobierno de Sánchez no se le puede dar ningún argumento para que siga maltratando a nuestras islas.

La mejor manera que tiene el Gobierno de Ángel Victor Torres y los partidos que lo apoyan, para cortar de raíz con la rumorología interesada que circula en los mentiremos políticos, es poner la defensa de los asuntos que afectan a Canarias por encima de la sumisión a intereses partidarios en Madrid.