Los canarios del PP

Que hay cambio de rumbo en Génova es evidente; que hay hoja de ruta propia también empieza a serlo

Francisco Suárez Álamo
FRANCISCO SUÁREZ ÁLAMO

Sin prisas pero sin pausas, Alberto Núñez Feijóo va conformando su equipo en la dirección nacional del Partido Popular (PP). Ayer dio un paso más, poniendo nombres y apellidos a un organigrama en el que hay movimientos importantes respecto a la etapa de Pablo Casado, que ha tenido a bien quitarse de la escena y dejar que los nuevos responsables lleven la batuta, hagan y deshagan según consideren.

El PP de Núñez Feijóo se articula, por un lado, en torno a la recuperación de personas que habían sido condenadas a cierto ostracismo, como es el caso de Esteban González Pons, y sobre lo que cada vez es más evidente: un eje entre Galicia y Andalucía. De esa manera, Juanma Moreno, que está en fase preelectoral en Andalucía, actúa como contrapeso del PP gallego, pero no para laminar el poder orgánico de Núñez Feijóo y los suyos, sino para potenciarlo.

¿Y cómo queda Isabel Díaz Ayuso? Pues en Madrid, que no es poco, y como ariete contra el Gobierno de Pedro Sánchez. Frente al tono moderado y declaradamente centrista de Núñez Feijóo, Díaz Ayuso es algo así como ese líbero que campa a sus anchas, pero que está ahí porque hay un entrenador que juegue precisamente a eso. Y el dirigente gallego y ahora líder nacional del PP es ese entrenador. Es más, Díaz Ayuso le sirve al PP para convencer a los escépticos de que no hace falta Vox para crecer en votos, pues de eso se encarga la dirigente madrileña.

En esa labor de refundación interna del partido tras la gravísima crisis que supuso la guerra de Casado y Egea contra Díaz Ayuso, también hay sitio para los populares canarios. Para algunos. Digamos que para aquellos que encajan en el perfil de Núñez Feijóo, pero también para aquellos que siempre entendieron que el PP canario debía tener discurso propio, alma propia, estrategia propia... y no ser simples mandados de Coalición Canaria. Colocar a Gabriel Mato liderando la política internacional del partido es, evidentemente, un acierto y buena noticia para las islas, como también lo es que Asier Antona revalide los galones en el grupo del partido en Senado, en el que estará precisamente el propio Núñez Feijóo.

Que hay cambio de rumbo en Génova es evidente; que hay hoja de ruta propia también empieza a serlo. Ahora habrá que ver el primer test serio, con las elecciones andaluzas, pero hasta los sondeos que manejan los socialistas auguran un mal resultado para estos y bueno para Juanma Moreno. O sea, para Alberto Núñez Feijóo.