Pedro Sánchez, presidente de España.

Los cambios de Sánchez

En clave canaria, se desplaza de la portavocía en el Congreso al diputado tinerfeño Héctor Gómez

Editorial -
EDITORIAL - Las Palmas de Gran Canaria

El Partido Socialista se coloca en modo preelectoral y para ello su secretario general, Pedro Sánchez, ha vuelto a hacer cambios. Hace un año le tocó a ministros de su círculo más próximo y también ejecutó ceses y nombramientos en la dirección federal del PSOE y ahora, sin dar apenas tiempo a los elegidos entonces para que se consolidasen, hace un majo y limpio orgánico obligado por las circunstancias. La derrota de los socialistas en Andalucía, Castilla y León y Madrid lleva a Sánchez a dar un volantazo, si bien cabe preguntarse -como parece que hace incluso un sector creciente del Partido Socialista- si el problema no es precisamente quien tiene el volante del Gobierno y del PSOE en sus manos.

Después de la intervención del presidente en el debate del estado de la nación, la sensación era de un giro a la izquierda. Sin embargo, algunos de los nombramientos que ayer se hicieron realidad casan poco con la puesta en escena de Sánchez en la tribuna del Congreso. Si alguien representaba en el PSOE un discurso muy a la izquierda, y precisamente en el Congreso, era Adriana Lastra, a la que se desplazó primero como portavoz y ahora como vicesecretaria general. En su lugar, Sánchez elige a la ministra de Hacienda, María José Montero, que no ha ocultado sus diferencias con algunas propuestas fiscales marcadamente de izquierdas planteadas por Podemos. A eso se une que mezclar un ministerio de tanto peso como el de Hacienda con el trabajo meramente de partido supone un plus de politización que hace flaco favor a quien, entre otros cometidos, debe diseñar los Presupuestos del Estado.

En clave canaria, se desplaza de la portavocía en el Congreso al diputado tinerfeño Héctor Gómez y entra un veterano como Patxi López, que sabe mucho de nacionalismos pero poco de las singularidades derivadas de la lejanía y la insularidad del archipiélago. Como también hay que recordar que la propia ministra de Hacienda ha sido bastante reticente en demasiadas ocasiones a los planteamientos que se le hacían desde las islas en asuntos relativos al REF, la deuda del convenio de carreteras o el trato en los Presupuestos.

Con todo ello, Canarias no sale bien parada con los cambios. Y España en su conjunto se encuentra con que el partido que cogobierna dice centrarse en las elecciones cuando lo que está sobre la mesa es una recesión económica.