Desde mi sofá

Cambios, sí o sí

No se queden en la anécdota y asuman de una vez que todo va a cambiar.

Victoriano Suárez Álamo
VICTORIANO SUÁREZ ÁLAMO

Tras la pandemia se ha consolidado la crispación y el saltar a la mínima. Parece que para muchos lo importante es protestar por todo. Nada está bien. Todo es un problema y el malestar que genera no se debe guardar, sino exhibirlo para que se extienda.

El plan de ahorro energético anunciado por Pedro Sánchez ha sido desde un primer momento carne de cañón. Terreno propicio para protestar. Unos porque lo ven insuficiente. Otros lo han hecho porque lo consideran ineficaz. Los hay que lo consideran innecesario y para algunos es inasumible en algunos de sus apartados.

Menos los que lo consideran innecesario, todos tienen algo de razón, seguramente. Pero lo que parece que no se ha asumido a estas alturas es que vienen tiempos difíciles a nivel energético. No solo por la invasión rusa de Ucrania. Eso no es más que una anécdota en este terreno. Se avecinan tiempos de cambios profundos porque no queda otra. Porque el planeta se va al garete si seguimos permitiendo que el cambio climático siga avanzando como hasta ahora. Ya no sirven ni los chistes del primo de Rajoy ni que grandes potencias como China o Estados Unidos sigan mirando para otro lado y permitiendo que sus gigantes industriales y tecnológico contaminen a sus anchas. Hay que actuar y vale que lo de reducir el uso de la corbata es una estupidez absoluta, pero cuando lo que marca la pauta son las redes sociales y las chorradas... lanzar una de ese calibre puede que al menos haya despertado la conciencia dormida de alguno. Pero no se queden en la anécdota y asuman de una vez que todo va a cambiar. Sí o sí.