Lunes en África

Aprendizajes

10/09/2018

La solicitud se tramitó con la rutina habitual, un papel más en la oficina, una pieza de cajón. Vistazo general y traslado al negociado correspondiente. Cuando se publicó en el Boletín Oficial, el expediente se había convertido en un ogro, devorador de sus propias creadoras. En su afán didáctico, la ministra del ramo dijo que le habían metido un gol por toda la escuadra, y una semana después había presentado el cese la directora general a la que se le escapó el bicho. Por un incidente administrativo, dijo el presidente de turno. Un gol de verano.

A los funcionarios no se les exige sensibilidad política, según la versión oficial. Por eso no están obligados a entender el alcance del tráfico de carne para consumo humano. Sólo deberían ponerle un sello. Así labró su leyenda Gregorio Samsa hasta convertirse en cucaracha.

Otro ministro diletante viene a Canarias a decir que está en la política para ser estrictamente administrativo. Así lo demostró con el descuento del 75% y así lleva a rajatabla, retrasado, el convenio de carreteras, por citar dos ejemplos cercanos. Se apura en demostrar que en todos sus asuntos puede agotar plazos y paciencia. Dos golazos en cien días.

Goles los que marca la consejera canaria de Educación, y los que se deja marcar. Para educar en esto, en goles por la escuadra o por el centro o en propia meta, este curso se estrena una liga de pantallas entre institutos. Pretenden modernizar las mentes juveniles, dicen, los mismos que jamás han creado nada fuera del horario lectivo porque les resulta un pecado fomentar actividades con los alumnos. Vago ejercicio de adolescentes, que afinarán la puntería sin levantarse del sillón. Entrenándose ya para presidir gobiernos, consejerías o direcciones generales. Goleadores virtuales sin esfuerzo.