Entrega de trofeo en Alemania 74. / c7

De Alemania 74 en adelante

«Si han mirado para otro lado ante la corrupción en la FIFA, se merecen no disponer de nuestra confianza»

José Ramón Sánchez López
JOSÉ RAMÓN SÁNCHEZ LÓPEZ

Cuando se jugó el Mundial de Alemania de 1974 contaba uno con 6 años. Del mismo guardo recuerdos vagos. Tengo presente la final y tiempo después supe que nuestro Daniel Carnevali tuvo que sacar once balones de su arco.

La cita en Argentina de 1978 la viví ya con la intensidad plena de quien había quedado prendado del fútbol para siempre. De entonces, la palomita de Miguel Ángel y los papelillos inundando el Monumental. En casa se hablaba de cómo el balompié estaba sirviendo para tapar las barbaridades de Videla.

De España 82 y México 86 qué decir. Platini, Sócrates, Butragueño y el mejor de siempre, Maradona. Y la publicidad de tabaco y bebidas alcohólicas en los estadios; junto a marcas que permanecen: Canon, Fuji, Coca-Cola, Bata, Seiko o JVC. En televisión, una campaña de Kodak. En Italia 90 perduró el modelo, que se mantuvo años. La FIFA tenía un enorme filón. No obstante, no siempre bastó para sus acaudalados directivos, aspecto que motivó la deriva de fechas recientes. Fue desconcertante optar por Brasil para la cita de 2014, cuando el país tenía aún capacidades por demostrar; y resultó chocante la apuesta por Rusia de 2018, en detrimento de alternativas con aparente mayor valía.

Con esta deriva llegamos a Qatar 22. Este fin de semana comienza un torneo en un país sin apenas tradición futbolística y ajeno a la democracia. En lo positivo, jugar lejos y en estas fechas ha permitido que el turismo europeo haya sido constante este ejercicio en Canarias, por la abundancia de británicos y germanos. A quienes nos apasiona el fútbol, haremos por ver los partidos. Pero a diferencia de años previos, con recelo de dejar entrar en casa a los patrocinadores. Si han mirado para otro lado ante la corrupción en la FIFA, se merecen no disponer de nuestra confianza. Hasta la final de 18 de diciembre, cuanto menos.