Café para todos

30 años volando con Binter

28/03/2019
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Hay empresas que son señas de identidad del territorio donde están establecidas, donde nacen, crecen, maduran y llegan al éxito. Corporaciones que crean miles de puestos de trabajos, pero que además, consiguen que sus empleados tengan ese sentimiento de pertenencia arraigado, tan necesario para que todo funcione.

Este es el caso de Binter, nuestra aerolínea desde hace treinta años. La compañía es un claro ejemplo de éxito empresarial con capital canario, que es referente de gestión y crecimiento, y que además nos sirve para tenerlo todo un poco más cerca, más asequible, más unido. Empresas privadas, que al fin y al cabo son las que marcan el pulso de la economía, a pesar de que algún iluminado trasnochado siga insistiendo en que lo público es la solución a todos los problemas.

Hace 17 años, una serie de empresarios canarios decidieron apostar por el sector aeronáutico, cuando las conexiones interinsulares estaban en manos de Iberia.

Esto supuso un cambio de gestión que tuvo como resultado lo que hoy conocemos, una empresa con acento canario, y lo que es más importante, con sensibilidad hacia los canarios.

Cuando leemos noticias, o tenemos experiencias desagradables con compañías aéreas que se olvidan de los pasajeros, es cuando nos acordamos de Binter, y la echamos de menos. No exagero si digo que podemos presumir de tener una de las mejores compañías aéreas regionales del mundo, algo por lo que ha sido premiada en multitud de ocasiones, por cierto.

«No exagero si digo que podemos presumir de tener una de las mejores compañías aéreas regionales del mundo»

He tenido la fortuna de conocer de primera mano la experiencia de éxito que ha experimentado Binter. Mi padre formó parte de la compañía durante gran parte de su trayectoria profesional, tratándola y cuidándola como si de un hijo más se tratara. Esa es la grandeza de las grandes empresas, insisto, crear un vínculo empresa-empleado que al fin y al cabo, y aunque suene a tópico, suele ser la clave del éxito.

Cuando hace treinta años comenzó la andadura, pocos imaginaban que algún día, esa ilusionante compañía nos uniría con el continente hermano, esa África que hoy miramos de tú a tú gracias a los vuelos internacionales de Binter. Ese salto ha sido uno de los grandes logros de la empresa, y es digno de alabar.

El mismo caso ocurre con los vuelos nacionales, trayectos que suponen acercar Canarias al resto del país, con una empresa nuestra, que ya conocemos, y que nos trata bien. Yo tengo dos años menos que Binter, he crecido casi al mismo ritmo que lo ha hecho la empresa. Y algo es seguro, seguiré haciéndolo sentado en un asiento de ese avión.