Un martes cualquiera

Es solo humanidad

02/06/2020
ETIQUETAS:

Se puede discutir sobre la reforma laboral, las medidas de la desescalada o los mecanismos de defensa ante una pandemia. Se puede discutir sobre cómo reactivar la economía, el tema catalán o la manera en que las comunidades autónomas dispongan el superávit. Hay muchos temas, con mayor o menor carga ideológica, que pueden ser objeto de discusión. Pero otros no.

Como por ejemplo, el racismo. Las manifestaciones que están asolando EE UU, que incluso han dejado en un segundo plano la covid-19 en el país con el mayor número de fallecidos, no son por la muerte de George Floyd a manos de un perturbado con placa. Eso solo fue la punta del iceberg. Han sido años y años de lucha a favor de la igualdad racial y muchos cadáveres, empezando por el de Martin Luther King, como para permitir que otro enajenado, este ostentando incomprensiblemente el cargo más importante del mundo, eche por tierra lo andado.

«El antifascismo, como el racismo, no puede ser objeto de debate. Es democracia e igualdad. Es defensa de los derechos humanos»

Se da carta blanca a ese gran núcleo poblacional que en pleno 2020 mantiene su odio contra los negros, un sentimiento que el propio Donald Trump proyecta y fomenta desde su sillón presidencial y que es directamente proporcional -como es lógico, por otra parte- a su fobia contra la izquierda. Las imágenes demuestran que la mayor parte del vandalismo en las revueltas está siendo promovido por grupos supremacistas blancos que, como ocurrió en las protestas de Cataluña, aprovechan la marabunta para sembrar el caos y desprestigiar el movimiento. Trump lo sabe, pero no hará nada contra los suyos. Lo que sí que ha hecho ya es declarar terroristas a los antifascistas. Pero ni ser negro es un crimen, ni el antifascismo es terrorismo. Es necesidad. Es democracia. Es defender los derechos humanos. Quien no esté en contra del fascismo, no sabe de historia o no entiende lo que esta doctrina representa. Y es un peligro para la sociedad. Abascal y Vox fueron los primeros en celebrar el anuncio de su héroe americano. Es normal, no pueden estar en contra de lo que son. El fascismo siempre considerará al antifascismo una amenaza.

Pero, señores, ni el racismo es discutible, ni el antifascismo lo es. Tampoco el ingreso mínimo vital que salvará la vida de muchas de las familias arruinadas por culpa de esta crisis sanitaria. No son temas debatibles, es solo humanidad.