Mi punto de vista

El punto de inflexión

03/12/2019

El pasado sábado asistí a una mesa redonda en el gimnasio MacroFit La Ballena, con motivo de la 5ª Convención Fitness Lude 2019, con la presencia de Manolo López, director general de Deportes del Gobierno de Canarias, Aridany Romero, concejal de Deportes del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, y varios promotores deportivos, y la ausencia de algún representante del Instituto Insular de Deportes del Cabildo de Gran Canaria, pero el debate fue enriquecedor. De esta cita me quedo con el énfasis que efectuó Manolo López al referirse en varias ocasiones a que el deporte se encuentra en las islas «en un punto de inflexión» y recalcó, como ejemplo, que en el mundo de la vela siempre hemos sido referentes a nivel mundial, con muchos olímpicos representando a nuestra tierra, y que hoy en día hemos perdido peso a pesar de disponer de un campo de regatas de ensueño.

Ahí se me encendió la luz y esa frase me sirvió para la siguiente reflexión: Qué política deportiva se ha llevado a cabo en Gran Canaria en los últimos años. ¿Qué ha pasado con el Centro de Alto Rendimiento de Vela en San Cristóbal? ¿Y El prometido pabellón para la gimnasia? ¿Nuestros deportistas tienen las infraestructuras adecuadas para llevar a cabo su trabajo diario o se está al albur de los acontecimientos? El IID se ha convertido últimamente en la sucursal de la subvención, en un guineo constante sin sustancia. En ese mismo encuentro del pasado sábado, el concejal Aridany Romero lanzó una interesante propuesta. «Yo no haría Gran Canaria Maratón en 2020 y en enero de 2021 iniciaría el proceso para que Gran Canaria tuviese el mejor medio maratón de España». Quizás es el momento de redirigir el deporte y el camino de la política deportiva de la isla, con un criterio unificado entre todas las instituciones implicadas. La isla merece tener eventos de referencia, que aporten un plus añadido a Gran Canaria, pero no un galimatías de pruebas a la búsqueda de una subvención dentro de un calendario saturado que ya está provocando hartazgo.

Es más beneficioso que la isla tenga un centro de alto rendimiento para la vela que la disputa de una Copa de Europa de lanzamientos; y es más positivo que los gimnastas dispongan de una instalación específica, tras 16 años de lucha, para ejercitarse con normalidad y así evitar estamparse contra una columna cada vez que efectúan un salto en el doble minitramp que un Gran Canaria Maratón del que nadie dice claramente cuál es su presupuesto, entre otras comparaciones. Llegan aires nuevos y un punto de inflexión que espero aprovechen.