El ‘factor maltés’ de los demócratas

16/04/2019

En plena periodo de campañas electorales, un servidor mira de reojo posibles paralelismos en otros países. En tierra de tesis edulcoradas y másteres de quita y pon, con la derecha galopando a sus anchas desde Sierra Morena hasta los Urales, sigo más que perplejo ante el nuevo soplo de aires fresco que desprende la balsámica nomina de candidatos y candidatables que, en Estados Unidos, destila el Partido Demócrata para desbancar a Donald Trump, aunque sea una quimera para mis ojos bisoños.

El último de ellos ha sido Pete Buttigieg, alcalde de la ciudad de South Bend (Indiana). Sus posibilidades pueden ser aún remotas ante Kamala Harris, Elizabeth Warren o Beto O’Rourke, pero con solo con leer su emergente currículum da que pensar de manera concienzuda.

«Veterano de Afganistán, formado en Harvard y abiertamente gay... la nueva baza anti-Trump»

Hablamos de Pete Buttigieg, un veterano de Afganistán, graduado con honores en las universidades de Harvard y Oxford. Habla inglés, árabe, español, francés, italiano, noruego, persa dari y maltés, ya que conviene decirlo, su padre es oriundo de la conocida isla situada en el centro del Mediterráneo. Elegido en noviembre de 2011 con el 74% de los votos, se convirtió a los 29 años en el regidor más joven de una ciudad de más de 100.000 habitantes en Estados Unidos. Aunque católico convencido, se ha declarado abiertamente gay. En apenas 24 horas, su candidatura recaudó más de 600.000 dólares procedentes de 22.000 donantes, superando en un tiempo récord el umbral que le permite poder participar en los debates oficiales. En cualquier caso, los veteranos Biden y Sanders continúan como grandes favoritos pero, sin duda, las nuevas opciones que maneja en la recámara el Partido Demócrata despiertan inevitablemente, por mi parte, un halo de envidia (in)sana, sobre todo al virar la mirada a este lado del Atlántico.