Del director

Dos apuntes para abrir la semana

23/02/2020

Discutiendo sobre Galdós. Antonio Muñoz Molina y Javier Cercas se han enredado a discutir en El País a cuenta de Benito Pérez Galdós. La excusa es el centenario de la muerte del escritor y si el calificativo que lo sitúa entre los mejores de la literatura en lengua española de todos los tiempos es justo o no. Se trata de una discusión que se remonta casi a los tiempos del propio Galdós y que tuvo quizás su clímax cuando gran parte de los literatos de la Generación del 98 renegó del escritor isleño. Quizás lo más positivo de esta nueva polémica es que puede servir para que los lectores de Muñoz Molina y Cercas tengan la tentación de leer un libro de Galdós. Si así fuera, bienvenida sea la trifulca. Y quizás así se apagaría la polémica. Dicho esto, conviene que los que se embarquen en ese ejercicio de lectura que tengan a mano un libro de historia para ponerse en el contexto de la España en la que vivió Galdós. Con eso seguramente será más fácil reconocer sus méritos.

El miedo a Vox. Se puede entender que Ciudadanos corra a la desesperada a colocarse bajo el paraguas del Partido Popular a ver si así garantiza su supervivencia. O si con ello los cargos públicos y orgánicos que siguen en Cs se aseguran la continuidad en la vida pública. Lo que cuesta más comprender es que el PP se embarque en una crisis en toda regla en el País Vasco por el apoyo de Cs. Solo hay dos posibilidades, que caminan además en paralelo: por un lado, que lo de menos es el acuerdo para las elecciones vascas, pues al PP le interesaría sobre todo la alianza con Ciudadanos de cara a los comicios catalanes el día que a Torra le dé por convocarlas, y, por otra parte, que hay auténtico pánico al crecimiento de Vox. El partido de Abascal sigue saliendo al alza en los sondeos y no parece que la dura oposición del PP esté cortocircuitando ese crecimiento. Ni siquiera con la puesta en escena de Cayetana Álvarez de Toledo cada vez que toma la palabra en el Congreso. En todo esto hay que poner otro factor en la coctelera: cuanto más dependiente sea Pedro Sánchez de Podemos y, sobre todo, de los independentistas, mayor será el protagonismo de Vox. Y viendo cómo está el panorama en el Congreso, en Vox se frotan las manos. Con todos estos ingredientes, ya pueden tomar nota el resto de barones territoriales del PP, porque la dirección nacional sacrificará a quien haga falta con tal de firmar acuerdos preelectorales que le den la impresión de que puede sumar votos. Lo malo es eso: que estamos hablando de impresiones. Porque lo que se dice certezas, de momento ninguna.