Mi punto de vista

De la prórroga a los penaltis

03/06/2020

Este estado de alarma nos ha llenado de nuevos términos -desescalada, cogobernanza, etc- y de decisiones políticas que nos llevan a día de hoy a una serie de lagunas que están provocando una precipitación que no es buena consejera. Tras meses de contención, confinamiento y desesperación ante una pandemia que aún no tiene vacuna, de la noche a la mañana nos ha entrado las prisas por recuperar la normalidad como si nada hubiese pasado. Esta semana se solicitará la última prórroga del estado de alarma. Este peregrinar de Pedro Sánchez por ir salvando escollos para alargar este periodo ha tenido episodios asombrosos, como la firma con Bildu, algo que olió a chamusquina hasta en el propio seno del Partido Socialista, pero es que un voto es un voto en tiempos de sálvese quien pueda. Pues bien, ahora entraremos en un nuevo escenario, también provocado por los apoyos recabados por el gobierno. Sánchez se verá liberado de ir cada semana buscando apoyos y le pasa el poder a las autonomías en la fase 3.

«La cogobernanza deja sobre la mesa algunas lagunas como la planteada por la UD Las Palmas»

El Gobierno de Canarias asumirá a partir del próximo lunes el control. Agarrado a esta premisa, Miguel Ángel Ramírez, presidente de la UD Las Palmas, ha encontrado un resquicio legal no advertido por nadie hasta el momento y anuncia, ante el asombro generalizado, que los abonados del conjunto amarillo podrán acudir al Estadio de Gran Canaria para apoyar a su equipo en directo, siempre cumpliendo con un estricto protocolo de seguridad. Más de uno se echó las manos a la cabeza, pero durante este periodo de fases, desfases, publicaciones en el BOE y rectificaciones, la astucia ha estado a la orden del día. La propuesta del presidente amarillo tiene sus cimientos pero la misión es difícil, principalmente porque si esto sucede el castillo anunciado por el Consejo Superior de Deportes para la vuelta del fútbol a puerta cerrada se vendría abajo, y el resto de clubes querrán hacer lo mismo; así como la incongruencia sanitaria que supone aceptar que 10.000 personas vayan al fútbol tras lo que hemos tenido que pasar, algo que el Gobierno de Canarias tampoco debe aceptar, porque los problemas que afrontará el ejecutivo a partir de ahora son de tal índole que no debe perder tiempo ni esfuerzo en adelantar un proceso que se recuperará a su debido tiempo, sin olvidar que nadie da puntadas sin hilo y la puesta en escena ahora del regreso del público a los estadios puede estar motivada para que los clubes se ahorren el pago o beneficios a sus abonados por los partidos a los que no podrán acudir estos.

Se acaban las prórrogas, pero cuidado que vienen los penaltis. Este partido aún no ha acabado.