Editorial

Canarias y los presupuestos

13/01/2019

Habrá que esperar a mañana lunes para saber con exactitud cómo queda Canarias en el proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado. Ni el Gobierno de Pedro Sánchez ni el Partido Socialista han aclarado si atenderán al informe elaborado por el Ejecutivo de Fernando Clavijo, que cifra en 4.962 millones de euros los compromisos para este 2019 por el cómputo del nuevo Régimen Económico y Fiscal (REF) y el Estatuto de Autonomía. Y tampoco los socialistas canarios han sido capaces de presentar un documento que contradiga esa estimación.

Canarias no pide privilegios sino que se cumpla con el REF y el Estatuto

Lo único claro hasta ahora es que el Gobierno de Sánchez quiere cumplir en materia de inversiones con el Estatuto de Cataluña. Según la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, también con el resto de estatutos pero la inconcreción de sus palabras no invita precisamente al optimismo en Canarias. Máxime cuando es evidente que Sánchez se está esforzando para conseguir los votos de ERC y, sobre todo, del PdeCAT en el Congreso, que son determinantes para la aprobación de los presupuestos y, por extensión, para evitar un adelanto de las elecciones generales.

En ese escenario, el margen de maniobra de Coalición Canaria y Nueva Canarias es mucho menor que hace un año. Pero lo cierto es que Canarias tiene en el Congreso 15 representantes, en un arco parlamentario que incluye también a socialistas, populares, Ciudadanos y Podemos. Son esos diputados los que, junto a CC y NC, tienen que hacer valer que dos leyes orgánicas como las del REF y el Estatuto no son menos que la que regula la autonomía de Cataluña y, sobre todo, que no son papel mojado al capricho del gobernante de turno.

Tampoco invita al optimismo que el presidente Pedro Sánchez haya decidido a última hora no acudir al acto institucional sobre el Estatuto previsto para el día 17. Este desplante se suma a lo ocurrido en la cumbre de regiones ultraperiféricas y al triste episodio de las navidades, cuando Sánchez, que pasó casi una semana en Lanzarote, no encontró tiempo para recibir al presidente canario y tampoco para una conversación telefónica.

Gestos como esos y la inacción del Partido Socialista dieron pie hace casi tres décadas al surgimiento de un nacionalismo articulado en torno a lo que años después se convirtió en Coalición Canaria. Y ahora sorprende que el PSOE, y en especial sus representantes en las islas, cometan el mismo error. Porque Canarias no pide un trato de privilegio sino simplemente que los Presupuestos Generales del Estado cumplan lo que recogen dos leyes como el REF y el Estatuto, concebidas precisamente para equipararnos con el resto de españoles. Ni más ni menos.