Tribuna libre

Ahora se puede

05/04/2020

Partiendo de que los derechos de carácter social son derechos humanos, los servicios sociales han de considerarse servicios de máxima prioridad y exceptuarlos de todas las medidas y leyes que en los últimos años impidieron la incorporación de efectivos a estos departamentos en todas las administraciones y provocaron la infradotación que hoy padecen los servicios sociales básicos comunitarios.

Esta insuficiencia impide la gestión de recursos económicos y en vez de llegar a las familias acaban siendo devueltos por la renuncia de las administraciones beneficiarias ante la incapacidad humana de gestionar la burocracia que se sigue exigiendo sin personal para ello.

Es muy preocupante el incremento de demanda de alimentos, fármacos, asesoramiento y consultas para gestionar ayudas económicas de emergencia que están registrando los servicios sociales municipales de las localidades de mayor población y, sobretodo, en los municipios turísticos en los que la actividad económica ha sufrido un parón total, dejando a un altísimo porcentaje de población sin recursos para enfrentar el día a día.

Es urgente que se articulen medidas que, igual que han permitido la contratación de profesionales sanitarios por la vía de la urgencia y la excepcionalidad, también se habilite la contratación de más persona a través de un decreto de emergencia oportuno para Ayuntamientos, cabildos y Comunidad Autónoma para atender, agilizar y tramitar las ayudas a las familias .

Esto va más allá del anuncio de más millones para los vulnerables o del frecuente anuncio de una Renta Básica de Emergencia, que escuchamos a diario. Si no hay personal tras los teléfonos o en los departamentos a los que han de acudir las personas, ninguno de estos anuncios llegará a nadie, y dejarán a muchos atrás.

Es necesario activar medidas de carácter urgente para la atención a las miles de familias que no saben cuándo cobrarán, que no tienen recursos para la compra diaria y deben acudir a sus ayuntamientos como primera y única opción, si estos no están desbordados y dando cita para dentro de semanas, sin capacidad para gestionar la ayuda económica en el tiempo y la forma que requiere alguien que está en situación de extrema necesidad.

De la misma forma que se ha trabajado en evitar el colapso del sistema sanitario, incorporando a todos los trabajadores posibles, hay que trabajar para evitar el colapso de los servicios sociales, porque de su funcionamiento dependen miles de personas que esperan recibir las ayudas a las que tienen derecho y que la transferencia de fondos económicos de unas administraciones a otras, sin equipos humanos suficientes para poder ejecutarlo, no será efectiva. Un problema que también afecta a la Comunidad Autónoma, cuyo personal, también sobrepasado, debe hacer frente a la prestación canaria de inserción y a las pensiones no contributivas que son el único ingreso de muchas familias , y cuya demanda se ha disparado y lo seguirá haciendo.

Existen fórmulas en el ámbito técnico y jurídico que ya se han aplicado para la contratación de sanitarios en todo el Estado y que posibilitan la contratación sin restricciones. Aplíquese ya para todos los servicios sociales públicos evitando un colapso mayor al de hoy y evitando mayor perjuicio por incumplimiento de plazos y derechos de la ciudadanía.Hoy la situación es muy preocupante, pero todos sabemos lo que viene, AHORA SE PUEDE, después no digan que no sabían y no pudieron prepararse.