El presidente del Consejo General del Poder Judicial, Carlos Lesmes, durante el acto por el 40 aniversario del 23-F. / EP

Los vocales fuerzan a Lesmes a reactivar nombramientos en plena trifulca política

Iglesias enfría la posibilidad de un pacto del «bipartidismo» y asegura que el veto del PP para renovar el CGPJ es una «ensoñación»

Mateo Balín
MATEO BALÍN Madrid

Nuevo obstáculo a la renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), que lleva dos años y dos meses en funciones. Pese a los cantos de sirena de PSOE y PP sobre un inminente acuerdo dada su mayoría parlamentaria, Pablo Iglesias salió este martes a la palestra para enfriar las expectativas del primer gran pacto de esta legislatura.

El líder de Unidas Podemos se resiste a que su partido sea la línea roja que marcan los populares para llegar a un acuerdo y no está dispuesto a perder la carta de los nombramientos. Iglesias garantizó que «la ensoñación» de algunos, en alusión al PP, de volver al «bipartidismo» para definir la composición del Consejo «no va a ocurrir».

El vicepresidente del Gobierno especificó que la negociación en el seno del Ejecutivo de coalición la encabeza el ministro de Justicia y, en ese sentido, dijo que no puede hacer comentarios sobre los nombres que han trascendido como posibles nuevos vocales. Dos de ellos vinculados a su formación: los jueces Victoria Rosell y Jósé Ricardo De Prada. Eso sí, Iglesias recalcó que le resultaría «del todo inaceptable» que hubiera vetos previos.

Este aviso llegó después de que el portavoz del PSOE en el Senado, Ander Gil, recriminara al PP los «chantajes y vetos» en el reparto de plazas en el Consejo y apremió a llegar a un acuerdo «para cumplir con la Constitución». Por su parte, la líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas, criticó a socialistas y populares por estar «escondidos repartiéndose los jueces y no ponerse de acuerdo para salvar vidas o empleos».

En realidad, la reacción de Iglesias solo se centra en el PP, una vez que Teodoro García Egea afirmó el lunes que Podemos «está al margen de cualquier conversación para renovar» el CGPJ y admitiese que es un «paso importante» que el PSOE acepte esta condición de Pablo Casado.

Aunque el secretario general de los populares desmintió que la negociación alcanza a otros órganos pendientes de renovar, como un tercio del Tribunal Constitucional, la portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, remarcó este martes que se está debatiendo con el PP un «paquete» más amplio. Incluye CGPJ, Constitucional, Tribunal de Cuentas, Consejo de RTVE o Protección de Datos.

Contentar al socio

Fuentes ministeriales admitieron que esta estrategia le da a los socialistas más cartas para contentar a su socio en caso de que quede fuera de la renovación del gobierno de los jueces, aunque la concesión de dos vocalías sigue encima de la mesa.

Al lío político se le sumó este martes una pequeña revolución dentro del CGPJ. Ocho vocales obligaron al presidente Carlos Lesmes a corregir su decisión de suspender el nombramiento de altos cargos judiciales previsto para mañana. Tal y como informó este periódico, Lesmes había decidido que el Pleno aplazara la nominación ante la certeza de que el acuerdo para la renovación estaba cercano. Ya hizo lo mismo en enero y julio de 2020, pero sin éxito.

Sin embargo, este grupo de vocales, pertenecientes tanto al bloque conservador como al progresista, propusieron por escrito al presidente la inclusión en el orden del día de los citados nombramientos y, en virtud del reglamento interno, Lesmes no tuvo más remedio que tramitar su petición al superarse el número mínimo de cinco firmantes.

Todo lo que está sucediendo en el Consejo, sobre todo la reforma que tramita el Congreso para limitar competencias del órgano cuando esté en funciones, se sigue de cerca en Bruselas. La Comisión Europea insistió este martes en la importancia de que la justicia no sea percibida como «vulnerable a la politización».