Manuel Marchena, en una imagen de archivo. / EFE

Tensión en las protestas nacionalistas contra la visita a Barcelona del juez Marchena

Cordón policial e insultos contra el magistrado del Supremo

CRISTIAN REINO Barcelona

El independentismo radical ha recibido con gritos, empujones, forcejeos con la policía e insultos al juez del Tribunal Supremo, Manuel Marchena, que este lunes ha participado en la capital catalana en una conferencia organizada por el colegio de abogados de Barcelona. Medio centenar de personas, convocadas por la ANC y Òmnium, se han manifestado a las puertas del colegio de abogados, al grito de «Marchena a la trena», «fascista» o «hijo de puta». Los Mossos d'Esquadra han tenido que formar un cordón policial ante la entrada para evitar que los nacionalistas pudieran irrumpir a la fuerza en la sede del colegio de abogados.

Las plataformas secesionistas han instalado pantallas gigantes para proyectar imágenes del referéndum ilegal del 1-O, por el que nueve dirigentes del 'procés' fueron condenados a penas de nueve a trece años de prisión por un delito de sedición. Marchena fue el juez que presidió el juicio.Todos ellos fueron indultados dos años después de las sentencias condenatorias. La protesta se ha producido cuando el Supremo debe abordar en las próximas semanas el recurso contra la concesión de los indultos.

En el momento en que Marchena ha iniciado su conferencia, sobre inteligencia artificial y procesos penales, un grupo de abogados, los únicos que tenían acceso a la sala, han abandonado el auditorio, mientras recriminaban al magistrado del Alto Tribunal haber tenido el «honor de convertir el Supremo en un tribunal de excepción». «Es un represor y no una persona de leyes», ha afirmado la presidenta de la ANC, Dolors Feliu, en la protesta nacionalista. «Las teorías de Marchena son totalmente contrarias a Derecho y reprimieron», ha añadido. «Hemos venido a decirle a Marchena que pese a su represión, lo volveremos a hacer», ha amenazado Xavier Antich, presidente de Òmnium. Esta protesta es para «denunciar que la represión, la brutalidad del Estado y la guerra sucia del Estado español para parar la lucha democrática legítima siguen», ha rematado.