Sánchez y Casado se reúnen con Cataluña y la economía como ejes

17/02/2020

La renovación del CGPJ también estará sobre la mesa en el encuentro de hoy lunes entre los líderes del PSOE y el PP. El presidente del Gobierno apuesta por acercar posturas con el jefe de la oposición en asuntos como el Pacto de Toledo, la financiación autonómica o la cuestión territorial.

EFE / MADRID

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder de la oposición, Pablo Casado, mantienen hoy lunes su primera reunión de este año con muchas cuestiones sobre la mesa, como el conflicto catalán, la renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y la economía, entre otras. La última vez que se reunieron, el pasado 12 de septiembre, Sánchez aún no era presidente y convocó a Casado en el Congreso para intentar conseguir su apoyo para lograr la investidura. El resultado fue la imagen de un desencuentro que duró algo más de media hora y del que salieron más distanciados que nunca.

En esta ocasión Sánchez hace una «invitación al diálogo, al encuentro y a construir juntos» sin pensar en el corto plazo sino en los retos que le esperan a la legislatura que acaba de empezar, según fuentes del Gobierno. Moncloa insiste en que la cita responde a la «mano tendida» que Sánchez mostró el miércoles a Casado en la primera sesión de control al Gobierno en el Congreso y que reiteró este sábado en su intervención ante el Comité Federal del PSOE, porque «no sobra nadie, tampoco la oposición». En el «cara a cara» del Congreso, el presidente del Gobierno pidió al líder de la oposición que no sea el «eco de la ultraderecha» y apueste por una oposición útil y constructiva.

Sánchez no acude al encuentro con una cartera de temas cerrada, aunque sí espera hablar de cuestiones sobre las que ya pidió el miércoles a Casado un diálogo: el Pacto de Toledo, la financiación autonómica o la renovación de los órganos constitucionales. Y busca, aseguran en la Moncloa, que el principal partido de la oposición se preste a hablar con el Ejecutivo de las «transformaciones de fondo» que se tienen que abordar. «Diálogo social y territorial», resumió el sábado el propio Sánchez.

Pablo Casado, por su parte, ha reiterado en numerosas ocasiones que esperaba la llamada de Sánchez para abordar estas y otras cuestiones importantes para el país, pero ni tras las elecciones del 10 de noviembre ni después de la investidura se produjo esta comunicación. Mientras tanto, las diferencias entre ambos se han ido agrandando y es difícil encontrar un punto en común para abordar la renovación pendiente del CGPJ y otros órganos constitucionales como el Defensor del Pueblo, o ante la inminente constitución de la mesa de diálogo del Gobierno con la Generalitat, prevista para este mismo mes.

De hecho, Casado trasladará a Sánchez su preocupación por «la degradación institucional» del Gobierno de coalición y abordará la cuestión de Cataluña, sobre la que el PP ha abierto un frente judicial al denunciar al presidente catalán, Quim Torra, por usurpación, una querella a la que la Fiscalía ya se ha opuesto. Sin fecha aún para el primer encuentro de la mesa sobre Cataluña, pactada por los socialistas con ERC en el acuerdo de investidura, es muy probable que éste sea uno de los asuntos principales del encuentro y uno de los que generará más diferencias.