Sánchez llega a la última prórroga con una mayoría más sólida que en las anteriores

01/06/2020

Esta vez no habrá nervios ni carreras a última hora para aprobar la prórroga del estado de alarma, Pedro Sánchez se ha asegurado el respaldo de la mayoría que apoyó su investidura y tiene casi garantizada la incorporación a ese bloque de Ciudadanos. La que parecía que iba a ser la votación más peliaguda puede ser la más plácida del último mes. Un cambio que en la Moncloa achacan a la dura ofensiva de la oposición y a la escalada de la crispación.

Una tranquilidad que llevó a Sánchez a afirmar en la reunión de la comisión ejecutiva del PSOE celebrada hoy que el Gobierno tiene por delante «un proyecto político y una agenda para cuatro años». Un calendario que ha llegado a estar en el alambre por la debilidad parlamentaria del Gobierno, constatada en las dos últimas votaciones de la ampliación del estado de alarma. Una fragilidad consecuencia del distanciamiento de algunos aliados, Esquerra y Compromís; las dudas de otros, el PNV; las fricciones en la coalición gubernamental; y la intensa oposición del PP y Vox.

Para los socialistas, esas dificultades son agua pasada ante la buena evolución del combate a la pandemia y la recomposición de los vínculos entre los socios de la investidura, votada hace solo seis meses. También se cumplen ahora dos años de la moción de censura que desalojó a Mariano Rajoy de la Moncloa, y el Gobierno dice sentirse más fuerte que entonces mientras el proyecto de Pablo Casado al frente del PP, a su entender, no acaba despegar.

El Gobierno está enfrascado ahora en mantener el apoyo de Ciudadanos para la votación del miércoles en el Congreso. Desde el punto de vista numérico, su respaldo no es imprescindible porque la abstención de Esquerra garantiza la aprobación, pero en términos políticos su voto favorable reviste importancia porque, por un lado, evidencia la soledad del PP con Vox, y, por otro, abre el abanico ideológico de los apoyos al Gobierno e incorpora la posibilidad de contar con los liberales para futuros proyectos legislativos.

El Gobierno ve muy factible contar los naranjas. El ministro José Luis Ábalos apuntó hoy que sería «lógico» que Ciudadanos apoye la sexta prórroga porque la respaldó hace dos semanas «y no han cambiado las circunstancias». El portavoz de los liberales, Edmundo Bal, también dio a entender que no va a cambiar de postura y actuarán «con coherencia». Señaló que el acuerdo del PSOE con Esquerra no va a influir en su decisión porque se trata de un pacto que no afecta a su relación con los socialistas. Ciudadanos, agregó, votará «al margen» de lo que hagan otros grupos.

Prueba del nueve

El PNV también se siente cómodo con la recomposición de la mayoría de la investidura porque «es la única viable» para garantizar el futuro de la legislatura. Aitor Esteban señaló, no obstante, que la prueba de fuego no es la prórroga que se votará el miércoles en el Congreso, «la prueba del nueve» serán los presupuestos para el próximo año, cuyo proyecto debe entregarse en la Cámara baja antes de que finalice septiembre.

Más País también anunció el voto favorable de sus dos diputados tras la reunión que mantuvo este lunes Iñigo Errejón con la vicepresidenta cuarta, Teresa Ribera. El Partido Regionalista de Cantabria y Teruel existe confirmaron asimismo su respaldo. El Gobierno espera, además, que la abstención de Esquerra se vea acompañada de la de EH Bildu, que ya votó en blanco hace quince días.

Este escenario, afirman en la Moncloa, debería hacer reflexionar al PP, que de nuevo estará uncido a Vox en la negativa a la prórroga y a las posiciones más extremas del independentismo catalán expresadas por JxCat y la CUP. Pero los populares ratificaron hoy mismo que por «coherencia» volverán a votar en contra, y reprocharon a Ciudadanos que colabore con el Gobierno. «Otros tendrán que explicar de qué ha servido su voto», afirmó su vicesecretario de Participación, Jaime de Olano.