Los presos del 'procés' se niegan a posicionarse ante el Supremo sobre los indultos

Los líderes independentistas afirman que «la ley no lo prevé y no es de obligado cumplimiento»

CRISTIAN REINO Barcelona

Oriol Junqueras, Dolors Bassa, Raül Romeva y Carme Forcadell no responderán al Tribunal Supremo sobre un posible indulto. El Alto Tribunal dio el miércoles cinco días a los presos del 'procés' para que presenten un escrito con su posición al respecto antes de emitir el informe que entregará al Gobierno. Es el último paso que queda antes de que el Supremo elabore un dictamen, que no es vinculante, pero tiene su peso en la decisión del Gobierno.

Los líderes independentistas afirmaron que «la ley no lo prevé y no es de obligado cumplimiento» que respondan al Supremo. «Es la primera vez que el Supremo reclama una petición de estas características», según apuntaron fuentes republicanas. «Si lo hace ahora es para humillarnos», señalaron. El único preso que ha manifestado su posición tras la petición del Supremo es Jordi Cuixart, que rechazó de forma contundente las medidas de gracia. En el pasado, Carme Forcadell, Dolors Bassa, Joaquim Forn o Jordi Sànchez sí que se mostraron partidarios de los indultos, aunque públicamente insisten en reclamar la amnistía, ya que el indulto supone el perdón de la pena, pero el reo sigue siendo culpable del delito, que es lo que no aceptan los secesionistas.

Mientras se resuelve la cuestión de los indultos, ERC y Junts siguen sin ponerse de acuerdo para la investidura de Pere Aragonès. Esquerra lanzó este jueves un segundo ultimátum a los de Puigdemont, al ver que las negociaciones continúan encalladas. Los republicanos amenazaron días atrás a los junteros, que si antes del 1 de mayo no había acuerdo, empezarían a explorar otras opciones como la del gobierno en solitario. Poco después, aparcaron la advertencia. Este jueves insistieron. Si antes del 20 de mayo no hay un pacto cerrado para investir a Pere Aragonès, empezarán a «explorar otras posibilidades».

Tras celebrar dos reuniones al máximo nivel en la cárcel de Lledoners, Esquerra regresa al ultimátum, y lo hace en víspera de que los postconvergentes celebren su congreso extraordinario,donde se libra una batalla por el control del partido entre Puigdemont, Sànchez y Borràs.