Yolanda Díaz promete este lunes su cargo como vicepresidenta segunda del Gobierno. / EFE

Yolanda Díaz no descarta cambios en los ministerios de Unidas Podemos

La vicepresidenta segunda medita aún ser o no la candidata de los morados a las próximas generales, como era el deseo de Pablo Iglesias

Miguel Ángel Alfonso
MIGUEL ÁNGEL ALFONSO Madrid

Unidas Podemos ha pasado de puntillas por la profunda remodelación del Gobierno emprendida por Pedro Sánchez. La nueva vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, negoció con el presidente mantener la cuota de poder de los suyos en el Consejo de Ministros y aunque ninguna de las cinco carteras que controlan (Trabajo, Derechos Sociales, Igualdad, Consumo y Universidades) se ha visto afectada, no descarta «en absoluto» que puedan sufrir cambios en el futuro. «La política, como en la vida, es dialéctica, y siempre hay que dar respuestas. Manejemos los tiempos cada una de las partes», explicó este lunes, aunque también recordó que hace solo tres meses se produjo la salida de Pablo Iglesias y la entrada de Ione Belarra en el Ejecutivo de coalición.

Díaz, que no dio detalles sobre el plazo o la profundidad de esa eventual modificación, sí valoró como «acertada», en una entrevista en la Ser, la decisión de Sánchez y volvió a abogar por «mimar»la cultura de la coalición en España y silenciar los debates internos que sacudieron al Gobierno en la época de Iglesias. «Somos partes diferentes, tenemos discrepancias en algunas de las materias, pero apuesto por un Gobierno de debate, que sea leal, honesto, interno y de cohesión cara al exterior», defendió.

Una visión plácida del Ejecutivo que contrasta con las dudas que empiezan a surgir en Podemos por la posible candidatura de la ministra de Trabajo a las próximas generales. Aunque ese fue el deseo que expresó públicamente Iglesias cuando decidió abandonar la política, Díaz aún no lo ha confirmado. La dirigente gallega, que no cuenta con carné del partido, pidió hace cuatro meses al histórico líder morado tiempo para meditarlo, pero aún sigue sin decantarse y responde con evasivas a la cuestión.

Consciente de la buena imagen que la vicepresidenta segunda tiene entre sus socios del PSOEy más allá de las filas de Unidas Podemos –es la política mejor valorada, con una nota de 4,6, según el CISde junio–, la idea de Iglesias era que Díaz mejorara aún más su cartel, aupada por las medidas como los ERTEdurante la pandemia, y llegara a las siguientes generales con opciones reales de «convertirse en la primera presidenta de España».

Pero la gallega se empeña en demostrar que sus prioridades son otras y, mientras crece la impaciencia en el partido, anda centrada en dos aspectos:la cartera de Trabajo y reforzar el espacio electoral de Unidas Podemos. No en vano, este lunes tenía programada una reunión con la vicepresidenta valenciana, Mónica Oltra, que pertenece a Compromís, formación aliada de Más País, el partido de Íñigo Errejón. Pero el encuentro, similar al que ha mantenido con otros actores políticos en los últimos meses, se tuvo que aplazar por su nombramiento como vicepresidenta segunda (antes de la salida del Gobierno de Carmen Calvo ocupaba el tercer puesto en la escala).

«Cambios suficientes»

En Podemos, en cambio, consideran que ya ha habido «cambios suficientes» en sus carteras.Así lo señaló este lunes el portavoz parlamentario del partido, Pablo Echenique, que puso en valor la «remodelación» que supuso la salida de Iglesias del Ejecutivo.Mismo argumento que ofreció a portavoz estatal, Isa Serra, que enfrió esa posibilidad al ser preguntada por las palabras de Díaz, e insistió en que los cambios que realizó el espacio morado hace dos meses son «suficientes» para afrontar la nueva etapa que se abre en la coalición.

Lo cierto es que en el partido muchos observan la remodelación del sector socialista de la coalición como un rearme de Sánchez de cara a las generales, cuando pasarán de ser socios a rivales, y esperan un contraataque efectivo. Echenique mantiene que Yolanda Díaz «es la mejor candidata» para Unidas Podemos y también abre las puertas a buscar «nuevas alianzas», sin descartar ni siquiera a su antigua escisión de Más País, aunque reconoce que «será difícil».