El exconseller de la Presidencia y ex portavoz de la Generalitat Jordi Turull (JxCat), en LLedoners / EP

Turull: «No pediré perdón»

El exconsejero insiste en que no hay que renunciar a la vía unilateral

CRISTIAN REINO Barcelona

El exconsejero de la Presidencia de la Generalitat, Jordi Turull, indultado por el Gobierno, se ha negado esta mañana a hacer autocrítica, ha cargado contra el Ejecutivo central y ha insistido en que la vía unilateral sigue siendo válida. Dos días después de salir de prisión, indultado, ha reiterado que su compromiso con la independencia se mantiene «intacto». «No pediré perdón», ha avisado. En TV3, ha señalado que no comportará ningún problema estar seis años sin cometer ningún delito, tal y como exigen las medidas de gracia concedidas por la administración central. «He estado 55 años sin cometer ningún delito», ha asegurado, obviando que fue condenado por sedición y malversación. «A ver qué es un delito grave para el Estado», ha apuntado.

Eso sí, ha advertido de que no dejará de acudir a manifestaciones ni dejará de seguir reivindicando la independencia. «No estamos reculando» con los indultos, ha advertido a los independentistas que les acusan de haber cambiado su libertad por aparcar el 'procés', una idea sobre la que también se ha expresado esta mañana Joaquim Forn en el diario Ara. «No implican ninguna renuncia», ha mantenido. Según Turull, los indultos son gestos muy pequeños, pues sigue habiendo más gente encausada o que corre el riesgo de que sus cuentas sean embargadas por el Tribunal de Cuentas. El Gobierno ha actuado más por contexto que por convicción, ha asegurado sobre la concesión de las medidas de gracia.

Según el exconsejero de la Presidencia, hay alguien interesado en «adormecer o anestesiar» el conflicto con la concesión de los indultos. Sobre si las medidas de gracia servirán para desencallar la cuestión catalana, ha señalado que habrá que ver si en la reunión del próximo martes entre Pedro Sánchez y Pere Aragonès en la Moncloa se puede abrir una nueva etapa. Pero a su entender, todo lo que no pase por un referéndum y una ley de amnistía no soluciona nada. Turull se ha mostrado dispuesto a explorar la vía de diálogo con el Estado pero con el aviso de que no hay que renunciar a ninguna opción, incluida la senda unilateral por la que fue condenado a doce años de prisión. «No hay que renunciar a nada», ha afirmado. Y ha reivindicado los hechos de octubre, por los que fue procesado, juzgado y condenado. «Para que nos reconozcan, antes hay que demostrar determinación», ha advertido. «No podemos estar dos años a tener una respuesta del Gobierno», ha presionado Forn. Turull cree que el independentismo debe actualizar su hoja de ruta y preguntarse hasta dónde está dispuesto a llegar.

Sobre las causas del Tribunal de Cuentas, ha acusado a este órgano de maldad e incompetencia. El próximo 29 de junio, el exconsejero de la Presidencia, junto a otros 40 dirigentes independentistas está citado a declarar por una causa abierta en relación a presuntas irregularidades cometidas en la acción exterior del Govern de 2011 a 2017. Turull, en concreto, ha dicho que no tiene nada que ver porque fue nombrado consejero en julio de 2017 y no tenía ninguna competencia en la materia.

En clave independentista, ha abogado por que Carles Puigdemont y Oriol Junqueras mantengan un encuentro, tras la salida de prisión del exvicepresidente, para limar asperezas y «desmentir leyendas». Esa reunión, según ha expresado, haría «muy feliz» a mucha gente. El exconsejero de Interior también se ha mostrado partidario de que haya una reunión entre Puigdemont y Junqueras. «Sería muy deseable», ha señalado en el diario Ara. Cree que el papel del «exilio» ha sido fundamental para la concesión de los indultos, aunque también ha agradecido la labor de ERC y Jaume Asens.