Mohamed VI, rey de Marruecos. / AFP

Silencio oficial en Marruecos tras convocatoria de la embajadora en Madrid

Madrid traslada a Karima Benyaich que España «espera de todos sus socios respeto a la soberanía e integridad territorial de nuestro país»

EFE Rabat

El Gobierno de Marruecos no ha hecho comentarios hasta ahora después de que el Gobierno de España convocara este lunes a la embajadora marroquí en Madrid tras unas declaraciones del jefe de Ejecutivo de este país sobre las ciudades españolas de Ceuta y Melilla, cuya soberanía reivindica Rabat. No ha habido hasta ahora ninguna declaración de algún responsable marroquí al respecto, tampoco la agencia oficial de noticias MAP ha publicado en su hilo la noticia sobre de la convocatoria de la embajadora marroquí, Karima Benyaich.

La secretaria de Estado española Cristina Gallach convocó ayer de urgencia a la embajadora marroquí en Madrid para pedir aclaraciones sobre las declaraciones del presidente del Ejecutivo de Rabat, Saadedin Otmani, sobre las ciudades de Ceuta y Melilla. Gallach «ha trasladado a la embajadora Benyaich que España espera de todos sus socios respeto a la soberanía e integridad territorial de nuestro país».

En una entrevista con el canal saudí «Acharq» el fin de semana, Otmani indicó que Marruecos tratará con España el tema de Ceuta y Melilla tras solucionar el conflicto del Sáhara Occidental. Los medios marroquíes se limitaron a recoger la noticia de la llamada de la embajadora marroquí, pero otros vincularon la decisión con la situación interna en España, y también con la última decisión del presidente saliente de Estados Unidos, Donald Trump, que reconoció la marroquinidad del Sáhara Occidental así como la postura de la diplomacia española al respecto.

Los internautas marroquíes en las redes sociales lanzaron desde anoche el hashtag «#Otmani me representa» para manifestar su solidaridad con las palabras del jefe del Ejecutivo marroquí.

El portal electrónico marroquí «Yabiladi» subrayó que las declaraciones de Otmani «no constituyen una novedad» en el discurso político marroquí, que siempre ha reclamado la soberanía de las dos ciudades. Añadió que la decisión de la diplomacia española sirve para «apaciguar la cólera» de la derecha en el país.

En su cuenta en las redes, VOX criticó las palabras de Otmani y denunció que «las pretensiones expansionistas de la tiranía marroquí son un peligro para nuestra soberanía».

Reclamación antigua

Marruecos siempre ha reclamado la soberanía sobre las ciudades de Ceuta y Melilla, y sus medios así como los partidos políticos y la opinión pública del país siempre han calificado a las dos ciudades de «ocupadas».

En 1987, el difunto Hassan II pidió a España la constitución de una célula de reflexión con la misión de encontrar una solución futura a las dos ciudades, una petición que nunca ha tenido recorrido.

Durante la actual era del rey Mohamed VI, el tema de Ceuta y Melilla ha sido citado de forma esporádica, la más destacada fue en 2007 cuando el entonces primer ministro Abás el Fasi, del nacionalista Partido Istiqlal, reivindicó la soberanía marroquí sobre Ceuta y Melilla en una intervención en el Parlamento en protesta por la entonces visita del rey Juan Carlos a las dos ciudades.

Durante las últimas décadas no ha habido un cambio sustancial en cuanto a Ceuta y Melilla, hasta los últimos años cuando las autoridades marroquíes cerraron la aduana comercial en la frontera con Melilla y posteriormente pusieron fin al contrabando de mercancía a través de la frontera con Ceuta. Las fronteras terrestres con las dos ciudades están cerradas desde mediados del pasado mes de marzo a raíz del «estado de emergencia sanitaria» decretado en Marruecos desde entonces para tratar de frenar la propagación del coronavirus.