El presidente del Gobierno Pedro Sánchez / EP

Sánchez defiende su nuevo paquete fiscal y exige un esfuerzo a los «pudientes»

El presidente del Gobierno critica la «insolidaridad» que supone rebajar impuestos en el contexto actual

Javier Arias Lomo
JAVIER ARIAS LOMO

Pedro Sánchez aprovechó esta mañana su intervención en la clausura del Foro de La Toja para realizar una defensa a ultranza del paquete de medidas fiscales anunciadas esta semana por su Ejecutivo. El dirigente socialista reivindicó la progresividad fiscal y recriminó –en alusión al PP, aunque sin citarlo de forma expresa– la «insolidaridad» que supone en el contexto actual plantear rebajar impuestos, tras lo que subyace, sostiene Sánchez, «el desmantelamiento del Estado del Bienestar».

El líder socialista, que habló a través de un vídeo grabado desde La Moncloa al haber contraído covid-19 el pasado domingo, defendió la labor de su Ejecutivo en el terreno fiscal y comparó el actual momento de incertidumbre con la crisis de 2008. «Los más pudientes tienen que arrimar el hombre para sacar adelante el país», apuntó tras asegurar que «esta vez los costes de la crisis no pueden recaer en exclusiva en la clase media y trabajadora, como ocurrió tras la crisis financiera». También se vanaglorió por la negociación de la «excepción ibérica» del gas –que consiste en limitar el precio de este producto– que consiguió arrancar en la Unión Europea en marzo.

Sánchez realizaba este alegato a favor de los impuestos progresivos después de que el presidente del PP, Alberto Núñez-Feijóo, hubiese intervenido también el Foro La Toja para cargar contra las medidas fiscales anunciadas por la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, el pasado miércoles. Al igual que los expresidentes Mariano Rajoy y Felipe González, quienes durante su intervención en la charla que se celebra en la localidad pontevedresa de O Grove (Pontevedra) realizaron una enmienda a la totalidad –el popular con mayor ímpetu que el socialista– al modelo adoptado por Sánchez.

Contra los «brujos»

A todos ellos el dirigente socialista pareció referirse durante su discurso, que duró algo más de media hora, al hablar de los «brujos» que traen «recetas fracasadas» y que «proclaman que el dinero está mejor en el bolsillo de los ciudadanos». España, en su opinión, no tiene un problema de gasto, «como algunos pretenden hacer ver». Antes de la pandemia, recordaba Sánchez, «el nuestro era el sexto país de la UE con menos ingresos fiscales y el undécimo con menos gasto público», apuntó tras destacar que «nuestros niveles de ingresos y de gasto público han estado en los últimos años ocho y cinco puntos por debajo de la media». El presidente del Gobierno enumeró los países de nuestro entorno que recaudan y gastan más que nosotros y aseguró que lo que «lo que no podemos pretender es tener un estado del bienestar como los estados nórdicos con niveles de ingresos fiscales propios de países menos avanzados».

Por ello mismo, sostiene el dirigente del PSOE, «los impuestos deben ser progresivos y quienes más tienen, deben aportar más a la caja». Sánchez quiso dejar claro que esta no solo es la posición de su Ejecutivo, sino que también es lo que defienden las últimas directrices emitidas por los principales organismos internacionales: la OCDE, el FMI, y el BCE. Estas instituciones, recordó el líder socialista, «cuestionan la irresponsabilidad fiscal de la que algunos hacen gala y aconsejan seguir una senda clara: gravar las rentas más altas para proveer así de protección a las clases medias.

Sánchez comenzó y finalizó su discurso con dos mensajes fuera de la órbita nacional. El primero, para cargar contra el presidente de Rusia, Vladimir Putin, tras la anexión de territorios ucranianos anunciada este viernes, y el segundo, mandando un mensaje de apoyo a las mujeres de Irán.

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